El accidente ferroviario de Urda deja ya 69 víctimas mortales, de las que 56 han sido identificadas hasta este sábado. Así lo ha comunicado el Centro de Integración de Datos, que ha precisado que entre las personas reconocidas figuran 54 españoles y dos extranjeros, una persona de nacionalidad francesa y otra portuguesa.
Los trabajos para identificar a los 13 fallecidos restantes continúan y, según el organismo, podrían completarse «en las próximas horas». En estos casos están pendientes algunas actuaciones de cooperación internacional, ya que todas las víctimas que faltan por identificar serían extranjeras.
Huellas dactilares claves en la identificación
De las 56 identificaciones realizadas hasta el momento, 52 se han llevado a cabo mediante huellas dactilares por parte del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil. Las otras cuatro se han confirmado a través de pruebas de ADN. Las labores se desarrollan de manera ininterrumpida desde el miércoles en los institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real.
El CID ha informado también de que ya se ha comunicado el fallecimiento a 51 familias: 33 corresponden a hombres y 18 a mujeres. Las cinco avisos que quedan se realizarán «con la mayor celeridad posible». El organismo ha explicado que estas comunicaciones se hacen primero de forma presencial y personal a los familiares y que solo después se incorporan los datos a las estadísticas oficiales. 36 de los cuerpos ya están a disposición de sus familias.
En paralelo, siguen activas 13 denuncias por desaparición de ciudadanos extranjeros. Cuatro corresponden a personas de Estados Unidos, dos de Australia y otras dos de Japón. También hay una denuncia de Argentina, otra de Canadá, una de México, una de República Checa y una de Túnez.
Más de 60 profesionales trabajan en las identificaciones
El dispositivo desplegado en Toledo cuenta con más de 60 profesionales que participan en las autopsias y en las tareas de identificación. Entre ellos se encuentran médicos forenses de Toledo, Ciudad Real y Cáceres, técnicos de autopsia, especialistas del Instituto Nacional de Toxicología y 27 agentes de la Guardia Civil.
Además, un equipo de cuatro psicólogas presta apoyo a los familiares durante este proceso. La Unidad Militar de Emergencias (UME) colabora en las labores logísticas para facilitar el trabajo de los equipos forenses.
El Centro de Integración de Datos ha asegurado que el dispositivo continúa trabajando sin interrupción y con el objetivo de completar las identificaciones con la mayor rapidez posible, manteniendo el rigor necesario para informar a las familias




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