El Ministerio del Interior ha asegurado a la jueza de la Audiencia Nacional, que no recibió alertas que anticiparan el riesgo de una llegada de personas de la magnitud que finalmente se produjo. Según el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, el episodio «no era previsible» a partir de la información disponible en los días anteriores.
Interior responde así al requerimiento de la magistrada, que había solicitado alertas, informes, comunicados, órdenes de servicio, correos electrónicos y documentación operativa relacionada con el riesgo de una entrada masiva entre el 20 de julio y el 7 de agosto. El Ministerio sostiene que la información recibida antes del 30 y el 31 de julio hacía referencia a circunstancias conocidas y que estaban siendo gestionadas por las fuerzas de seguridad sobre el terreno, con los medios disponibles y los refuerzos incorporados en función de la evolución de la presión migratoria.
El escrito señala lo siguiente: «En los días precedentes a la entrada masiva irregular de personas migrantes en Ceuta no se recibieron en el Ministerio del Interior alerta, informe, comunicado, correo electrónico o documentación operativa que anticipara un riesgo de entrada masiva de la magnitud del evento acontecido».
La sentencia del Supremo y el aumento de la presión migratoria
El departamento también hace referencia a una nota elaborada por la Guardia Civil el 8 de julio, remitida por su directora, Mercedes González, sobre los efectos de una sentencia del Tribunal Supremo en la gestión de las entradas irregulares por vía marítima.
Según Interior, el documento advertía de que el nuevo marco judicial impedía el rechazo en frontera de las personas que consiguieran acceder a territorio nacional por mar y exigía tramitar individualmente los expedientes de expulsión. Asimismo, apuntaba a un posible incremento de la presión migratoria sobre Ceuta y Melilla y a las limitaciones de respuesta inmediata ante este tipo de accesos.
A raíz de esta resolución, el Ministerio asegura que puso en marcha un proceso de adaptación del modelo operativo de control fronterizo. Entre las medidas contempladas figuraban el análisis de soluciones técnicas de contención marítima compatibles con el marco jurídico, la mejora de los sistemas de detección temprana y la adecuación de los recursos de las fuerzas de seguridad.
Interior sostiene que los episodios anteriores no anticipaban la crisis
El Ministerio reconoce que durante julio se había registrado un incremento progresivo de los intentos de entrada irregular por vía marítima. En concreto, los días 28 y 29 de julio se produjo la entrada de 713 personas y las fuerzas marroquíes interceptaron a otras 850, según los datos recogidos en el escrito.
El departamento añade que agosto suele ser uno de los meses del verano con mayor presión migratoria a nado en Ceuta y que los datos registrados hasta entonces no apuntaban a una situación excepcional
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