Vox ha denunciado lo que califica como «un nuevo intento de boicot» contra Santiago Abascal. Un grupo de manifestantes rodeó y golpeó la furgoneta en la que el presidente del partido abandonaba el mitin celebrado este viernes en Mahón, en la isla de Menorca. La formación cifra en unos 300 los «radicales» implicados, un número que no procede de ningún recuento independiente.
El propio partido difundió unas imágenes grabadas desde dentro del vehículo. En ellas se ve a Abascal acompañado de colaboradores mientras varias personas les gritan desde la calle y aporrean las ventanillas.
La directora insular del Estado había limitado la protesta al parque Rochina, pero los antidisturbios frenaron a los manifestantes a pocos metros del acto
La protesta fue convocada por miembros del sindicato CGT y dos entidades locales. La directora insular de la Administración del Estado en Menorca, Clara Mayans, había rechazado autorizar la concentración junto al acto de Vox. La limitó al parque Rochina, en la zona portuaria, por motivos de seguridad. Según el diario Ara Balears, en ese mismo espacio estaba previsto inicialmente el mitin.
De acuerdo con ese medio, unas 400 personas subieron desde el puerto hacia el centro con silbatos, pancartas y banderas republicanas y palestinas. Por el camino sortearon varios controles de la Policía Nacional al grito de «Aquí están los antifascistas». Los antidisturbios les cortaron el paso en la plaza de la Constitución, a escasos metros de la plaza de la Conquista, donde intervenía Abascal. El acto no llegó a interrumpirse.
Ara Balears añade que los agentes cargaron para dispersar a los concentrados y permitir la salida de la comitiva. Algunas cabeceras mencionan el lanzamiento de objetos, un extremo que ninguna fuente oficial ha confirmado por ahora. Tampoco se ha difundido un balance oficial de detenidos o heridos.
Abascal apunta a sánchez
Desde el escenario, Abascal atribuyó la protesta al Gobierno y pidió a los asistentes no responder a las provocaciones: «Oigo a las milicias de Sánchez». En la misma línea, el dirigente Jorge Campos sostuvo que «Sánchez quiere violencia en las calles» y señaló al delegado del Gobierno en Baleares, Pere Joan Pons.
La coordinadora nacional jurídica de Vox, Marta Castro, reprochó a la Delegación del Gobierno que permitiera la concentración contraria. Según Castro, la Delegación conocía la convocatoria del partido y había recibido advertencias sobre posibles incidentes. La formación apunta a posibles responsabilidades de cargos de la Delegación y la Subdelegación. Ni la CGT ni la Delegación del Gobierno se habían pronunciado públicamente sobre lo ocurrido al cierre de esta información.
El precedente de La Coruña
Lo sucedido en Menorca llega dos días después de otra protesta contra Abascal, el miércoles 21 de octubre, en la plaza de María Pita de La Coruña. La convocaron colectivos juveniles, estudiantiles y de vivienda, entre ellos Galiza Nova. La jornada se saldó con dos arrestos y más de una decena de personas heridas tras varias cargas de la Policía Nacional. Las estimaciones de asistencia oscilan entre algo más de un millar y unas 4.000 personas.
Abascal calificó entonces la protesta de «coacción» y recordó que su acto contaba con autorización de la Delegación del Gobierno. El Ayuntamiento coruñés, por su parte, trasladó su «más rotunda condena» a los actos violentos registrados en la plaza.
La parada en Mahón formaba parte de una gira de Abascal por Baleares que incluía Palma y que se cierra este sábado, a las 19.00 horas, en el Baluarte de Santa Lucía de Ibiza. Los actos se enmarcan en la precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre.
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