La conmoción sacude toda Murcia. «Te deja mal cuerpo. Vienes a un sitio por el que pasas todos los días a hacer los recados y a tu lado están matando a alguien», se encoge un usuario del Centro Comercial Carrefour Infante. Allí, un hombre ha asesinado a cuchilladas a su expareja, una mujer de 44 años con la que tenía una hija, en el interior de un negocio. Seguidamente ha dado a la fuga, pero fue detenido por la Guardia Civil, en colaboración con la Policía Nacional, en Puerto Lumbreras, cuando se disponía a continuar su huida hasta Granada. El individuo, con una orden de alejamiento, había confesado a un compañero de trabajo y a varios familiares, por lo que se aborda como un caso de violencia de género.
Todo sucedió a las 17.25 horas de este miércoles, aunque los clientes habituales todavía tratan de entender cómo pudo ocurrir algo así. «Cuando me lo dijeron, pensé cómo pueden pasar estas cosas. Me quedé sorprendido», lamenta uno de ellos. «Para hacer eso, no la querría nada», apunta otra usuaria. El centro coordinador del servicio de Emergencias 112 de la Región de Murcia recibió una llamada que informaba del hallazgo de un cuerpo sin vida en la trastienda de un negocio de la citada superficie comercial, que regentaba el autor. Era de una mujer de 44 años que estaba registrada en el sistema VioGén.
Hasta el lugar acudieron agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana, que, una vez allí, confirmaron el fallecimiento. Procedieron de inmediato al acordonamiento de la zona y se abrió una investigación que, desde el inicio, se habría movido en torno a la hipótesis de la violencia de género. El Grupo de Homicidios y la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer, con el apoyo de la Brigada Provincial de Policía Científica, asumieron las pesquisas.
El autor confeso de los hechos bajó la persiana del negocio con su expareja dentro y huyó. Su intención era llegar a Granada en autobús, como comprobaron más tarde las autoridades. El Tribunal de Instancia de Murcia ordenó la búsqueda y detención de la expareja de la víctima como presunto autor entonces de un delito de homicidio. No era el único, pues había quebrantado una condena previa, del pasado 15 de abril, por un delito de malos tratos en el ámbito familiar cometido también sobre la mujer.
Orden de alejamiento previa
Ambos tenían una hija de cinco años. La sentencia impuso una orden de alejamiento de 500 metros con respecto a la víctima, su domicilio o su lugar de trabajo, así como la prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio durante 16 meses. Unos antecedentes que rápidamente situaron a las autoridades sobre su pista.
La Guardia Civil y la Policía Nacional establecieron un dispositivo de búsqueda que concluyó pasada la medianoche. En concreto, fue a las 00.15 horas cuando el instituto armado dio con el paradero del asesino confeso. Fue localizado en Puerto Lumbreras, desde donde pretendía desplazarse en un autobús hasta granada cuando fue arrestado.
Sin dispositivo
La investigación abierta pretende esclarecer aún varias de las incógnitas que envuelven a este crimen machista. Entre ellas, si falló el sistema VioGén, pues al autor confeso de los hechos le constaba una orden de alejamiento, pero no se le impuso un dispositivo de localización. Tampoco se conocen los motivos por los que la víctima se encontraba en el lugar de trabajo de su expareja. El hombre aguarda a ser puesto a disposición judicial, mientras que la comunidad autónoma ha acordado entregar la tutela de la hija, menor de edad, a su abuela.



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