El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que alrededor de 200 personas migrantes están regresando cada día desde Ceuta a Marruecos tras la entrada masiva registrada el pasado 30 de julio. El jefe del Ejecutivo ha defendido que la respuesta a la situación requiere tiempo y ha pedido «paciencia» y «empatía» a los ceutíes mientras se completan los trámites de identificación y acogida.
Sánchez se ha pronunciado sobre la situación este lunes durante una entrevista en laSexta, en la que ha explicado que el Ejecutivo está trabajando para atender a las personas que llegaron a la ciudad y determinar su situación administrativa.
El presidente ha señalado que el proceso pasa primero por trasladar a los migrantes desde las playas y otros puntos de la ciudad hasta los centros habilitados. Después, según ha explicado, se debe determinar quién puede solicitar protección internacional y quién debe ser retornado a su país de origen.
«Tenemos que triar, tenemos que identificar a estos migrantes», ha apuntado Sánchez, antes de señalar que el objetivo es resolver los expedientes «en el mayor breve espacio de tiempo».
Más plazas de acogida ante futuras llegadas
El Gobierno considera que la capacidad disponible actualmente en Ceuta y Melilla no resulta suficiente para afrontar futuras crisis migratorias. Sánchez ha recordado que, antes de los acontecimientos del 30 de julio, Ceuta contaba con unas 500 plazas de acogida.
La previsión del Ejecutivo es terminar esta semana con más de 6.000 plazas activadas y seguir ampliando esa capacidad hasta acercarse a las 10.000.
Sánchez ha puesto esta situación en relación con la crisis migratoria vivida en Canarias durante 2021 y 2022. A su juicio, las administraciones deben contar con más recursos para evitar que una llegada masiva vuelva a desbordar los dispositivos de acogida.
Mientras se habilitan estas plazas, el Gobierno está identificando a las personas llegadas a Ceuta, tanto adultas como menores. En el caso de estos últimos, la gestión corresponde a las comunidades autónomas.
El Ejecutivo también pretende reducir los tiempos de tramitación de los expedientes para acelerar las decisiones sobre protección internacional, acogida o retorno.
La mayoría son ciudadanos marroquíes
Según ha explicado Sánchez, buena parte de las personas llegadas a Ceuta son de nacionalidad marroquí, entre ellas numerosos menores.
El presidente ha rechazado que pueda hablarse de una «invasión», término utilizado por algunos sectores de la ultraderecha para referirse a la llegada de migrantes. Sánchez ha defendido que se trata de una crisis humanitaria y ha recordado que entre quienes cruzaron la frontera hay también menores que buscan «un futuro mejor».
En relación con los menores marroquíes, ha señalado que Marruecos ha expresado su disposición a facilitar la reagrupación familiar. Este procedimiento, ha advertido, requiere tiempo y debe realizarse siguiendo los trámites correspondientes.
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