El Real Betis tira de curro y esfuerzo para llevarse los tres puntos en el mejor partido de lo que llevamos de temporada. Los de Íñigo Pérez arrollaron en la primera hora a los verdiblancos, aunque Cucho y Natan le dieron la vuelta al marcador antes del descanso. En la segunda mitad no hubo goles, pero sí infinidad de ocasiones falladas.
Los de Manuel Pellegrini visitaban al Villarreal CF en la cuarta salida de los heliopolitanos en la temporada 2026-2027. Tras conseguir dos victorias consecutivas ante el Real Madrid en La Cartuja y frente al LOSC Lille en el regreso de los béticos a la Champions 21 años después, los verdiblancos buscaban el doce de quince y colocarse terceros en la tabla.
El partido en el Estadio de la Cerámica comenzó con una presión alta del conjunto groguet, lo que obligó al Betis a tomar muchos riesgos en los primeros minutos para intentar sacar la pelota jugada desde la base y no regalar posesiones a los de Íñigo Pérez.
Gulácsi y Valles, protagonistas
A pesar de los errores propios de la fuerte presión y de lo bien plantado que estaba el equipo local sobre el verde, la primera gran llegada del encuentro la protagonizaron los andaluces. Tras un saque de esquina bien botado por Isco, la pelota quedó muerta en la frontal y Bellerín casi marca con la zurda.
Sin embargo, poco tardó Péter Gulácsi en aparecer, al igual que Valles, porque el partido se convirtió muy temprano en un auténtico correcalles con ocasiones para ambos. El portero bético tuvo que realizar en la siguiente jugada una doble intervención salvadora para impedir el primero de la noche.
El partido estaba precioso y no parecía que ninguno de los dos conjuntos fuera a plantear una tregua. Quizá, los heliopolitanos sí deseaban un mayor control porque se mostraban vulnerables si les pillaban la espalda los pupilos de Íñigo Pérez.
El primer cuarto de hora había regalado cuatro tiros de los locales, tres de los visitantes e incluso dos goles del Villarreal, aunque ambos fueron anulados por fuera de juego. El primero ni subió al marcador, ya que la posición antirreglamentaria era evidente, aunque en el segundo tuvo que intervenir el VAR.
Falta de control
Se estaba jugando a lo que quería el Villarreal y eso no suele ser buena noticia para el Real Betis. Los groguets estaban llegando en masa y ningún jugador verdiblanco estaba sabiendo cómo ponerle fin a tal asedio del ‘Submarino Amarillo’.
El tiempo pasaba muy lento para los de Pellegrini que vieron que a la tercera fue la vencida. Un gran balón al corazón del área heliopolitana fue prolongado por Renato Veiga al segundo palo, donde se encontraba un Gerard Moreno que no perdonó y fusiló a Valles.
El partido era un correcalles, sí, pero las llegadas del conjunto castellonense eran más claras que las de los sevillanos. Justo después del tanto local, eso sí, los de Pellegrini espabilaron y tuvieron el empate en la cabeza de un Cucho que intentó rematar a contrapié, aunque se topó con Gulácsi.
Aprovechando los errores
Como fue habitual en la pasada campaña, cuando el conjunto verdiblanco no estaba bien, aparecía el mejor, Ez Abde. En el Estadio de la Cerámica volvió a ser igual, ya que, a falta de seis minutos para el descanso, el marroquí se inventó una jugada de futbolista caro y se plantó delante del portero groguet.
El guardameta húngaro fue bien abajo y rechazó el disparo del ‘10’ heliopolitano, pero el Cucho Hernández recogió el rebote en el área chica para empatar el partido. El partido ya no parecía tan negro, y más aún cuando Isco botó otro saque de esquina con música.
El Betis había resucitado y Abde volvió a ser protagonista en una jugada en la que remató el córner. Dicho balón provocó una incomprensión entre Gulácsi y Carlos Romero. El húngaro volvió a dejar la pelota muerta para que Natan rematara a placer y adelantara a los béticos.
Groguets y béticos se marchaban a vestuarios tras una primera mitad frenética en la que pasó de todo, hubo ocasiones de todos los colores, se anularon dos goles y subieron al marcador otros tres. Los porteros tuvieron que intervenir y el VAR, también.
Mismo guion
El inicio de la segunda parte no parecía indicar que el guion fuera a ser muy distinto. Es verdad que las ocasiones no eran tan claras como en la primera mitad, aunque la intensidad era igual o superior. Eso sí, la primera gran oportunidad para ampliar el marcador no tardó en llegar.
Corría el minuto 56 cuando Abde volvió a elaborar una jugada maestra por banda izquierda. El marroquí se comió a Mouriño y, cuando le salió al paso Pau Navarro, consiguió apurar hasta línea de fondo para poner un gran balón al punto de penalti.
Allí se encontraba Cucho Hernández, que podía haber reventado la pelota contra la red, pero el colombiano prefirió disparar a colocar y la zaga del Villarreal evitó el gol del cafetero en la misma línea de gol. Empezaba a perdonar un Betis que sufría, además, en cada llegada groguet.
Perdonando demasiado
Tras la clara oportunidad del delantero colombiano, otro cafetero fue el que generó las dos siguientes grandes ocasiones del conjunto andaluz. Deossa, que había entrado por Riquelme, aportó más en dos minutos que el extremo en todo el partido.
El todocampista hizo de correcaminos y supo atacar a la espalda de la zaga groguet. En la primera de las dos ocasiones manifiestas, el colombiano se la regaló a un Fornals que falló en el control y que perdonó ante Gulacsi, mientras que en la segunda oportunidad se plantó delante del guardameta húngaro.
Con posibilidades de pase, Deossa decidió fusilar al meta local, el cual sacó un brazo milagroso para impedir el tercero de la noche. Eran los mejores minutos de los verdiblancos, pero los de Manuel Pellegrini estaban perdonando demasiado.
Otras dos pérdidas de los locales terminaron con Antony y Cucho fallando estrepitosamente delante de la portería del Villarreal CF. El brasileño se volvió a topar con Gulácsi, mientras que el colombiano armó la pierna desde la frontal en una contra en la que el balón acabó lamiendo la madera.
El muro húngaro
El Betis estaba rozando el tercero y parecía cuestión de tiempo que el muro se rompiera, pero es que lo de Gulácsi estaba siendo increíble. Partidazo del exportero del RB Leipzig que, a pesar de haber fallado en los dos primeros goles, evitó un saco de los heliopolitanos en la segunda mitad.
A los de Pellegrini solo les faltaba sentenciar y las oportunidades de mano a mano, tanto de Deossa como de Bellerín, parecían otorgar a los verdiblancos lo que llevaban buscando toda la segunda mitad.
A pesar de todas las ocasiones desperdiciadas, los de Heliópolis conseguían la machada y se llevaban los tres puntos para colocarse terceros en la tabla.
Ficha técnica
Villarreal CF -1: Gulácsi; Mouriño (Freeman, 76’), Pau Navarro, Renato Veiga y Carlos Romero; Pépé (Ayoze, 76’), Comesaña, Pape Gueye (Nathan Saliva, 54’) y Buchanan (Moleiro, 55’); Gerard Moreno (Oluwaseyi, 62’) y Mikautadze.
Real Betis -2: Valles; Bellerín, Bartra, Natan y Fran García; Marc Roca, Fornals (Facundo Bernal, 84’) e Isco (Ceballos, 57’); Riquelme (Deossa, 67’), Abde (Antony, 66’) y Cucho Hernández (Lo Celso, 84’).
Goles: 1-0 Gerard Moreno (29’); 1-1 Cucho Hernández (39’); 1-2 Natan (43’).
Árbitro: Francisco José Hernández Maeso, colegiado extremeño. Tan solo amonestó al local Renato Veiga (84’).
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 5 de LaLiga. Estadio de la Cerámica, Villarreal.
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