Pedro Sánchez compareció este miércoles ante el Pleno del Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre los múltiples casos de presunta corrupción que afectan a miembros de su Gobierno, de su partido y de su propia familia. La respuesta del presidente fue contundente: no habrá elecciones anticipadas. «Para mí la pregunta no es si debemos continuar, es ¿cómo no vamos a continuar?», afirmó.
El jefe del Ejecutivo rechazó de forma categórica haber conocido o tolerado ninguna de las prácticas irregulares que se investigan, y negó que el PSOE haya recibido financiación ilegal. A su juicio, lo que está ocurriendo es que determinadas personas se han aprovechado de los recursos del partido para beneficio propio.
La condena a Ábalos
Uno de los asuntos que centró la comparecencia fue la reciente sentencia contra el exministro José Luis Ábalos, condenado a 24 años de prisión. Sánchez fue claro al respecto: «La respeto y la acato», dijo, añadiendo que «no debe haber ningún espacio para la impunidad de personas corruptas, sean quienes sean». En el mismo bloque situó al exsecretario de Organización Santos Cerdán, al que también vinculó al aprovechamiento de recursos del partido.
«Jamás conocí ni hubiera tolerado ninguna de estas prácticas», asegura Sánchez, a lo que la bancada de la oposición respondió con suma incredulidad
Tres problemas distintos
Sánchez defendió que los diferentes casos que se acumulan en los medios y en los juzgados no deben mezclarse porque responden a realidades muy distintas. Distinguió entre casos de corrupción real protagonizados por personas concretas de su entorno, investigaciones en curso —como la que afecta al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, de quien dijo respetar su presunción de inocencia— y lo que calificó de «acciones judiciales coordinadas» dirigidas contra su mujer y su hermano con el objetivo, según él, de debilitar al Ejecutivo.
«Se mezclan rumores, medias verdades y bulos que generan confusión en la ciudadanía», según Sánchez
El caso de su hermano
Sobre David Sánchez, empleado de la Diputación de Badajoz cuya plaza y funciones están siendo investigadas, el presidente aseguró que la propia Guardia Civil acredita que el puesto fue creado en octubre de 2016 y convocado en mayo de 2017, en un momento en el que él no tenía cargo alguno en el PSOE y ni siquiera era diputado en las Cortes.
Begoña Gómez y la UCM
Respecto a las investigaciones que afectan a su mujer, Begoña Gómez, Sánchez explicó que empezó a trabajar en la Universidad Complutense de Madrid en 2012, dos años antes de que él fuera elegido secretario general del PSOE. Subrayó además que no percibió ningún ingreso económico ni por dirigir la Cátedra Extraordinaria ni por el desarrollo del software que es objeto de investigación judicial.
El presidente también se refirió a las medidas cautelares impuestas a su mujer, entre ellas la entrega del pasaporte y la obligación de presentarse en el juzgado cada dos semanas, calificándolas de desproporcionales. Recordó que el juez instructor, Juan Carlos Peinado, ha visto revocadas por la Audiencia Provincial de Madrid hasta 15 de sus resoluciones en este caso.
«Las medidas cautelares sobrepasan todos los límites de lo razonable», afirmó el presidente del Gobierno
Continuidad y confianza en la Justicia
Sánchez cerró su intervención reafirmando su confianza en el sistema judicial, aunque dejó abierta su discrepancia con algunas actuaciones concretas. «Voy a confiar en el sistema de los jueces de nuestro país porque sé que la inmensa mayoría hacen un trabajo modélico», dijo, antes de pedir que «la Justicia sea justa».
En cuanto a su permanencia al frente del Gobierno, el presidente fue rotundo: considera que es precisamente su Ejecutivo el más capacitado para acabar con los «rescoldos de corrupción» que aún puedan existir en España, y rechazó que la corrupción sea algo inherente a su partido o a su gestión.



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