Pedro Sánchez ha puesto fin este domingo 23 de agosto a sus vacaciones de verano después de 27 días alejado de la actividad política. El presidente del Gobierno afrontaba un verano marcado por la crisis migratoria de Ceuta, que estalló el pasado 30 de julio tras la entrada masiva de inmigrantes, pero optó por mantener su periodo de descanso pese a la gravedad de la situación.
Sánchez sí se desplazó a Ceuta tras el inicio de la crisis y permaneció allí unas cuatro horas, pero después regresó a sus vacaciones y no volvió a interrumpirlas para seguir de cerca sobre el terreno una situación que, casi un mes después, continúa sin estar controlada. Con 27 días de descanso, el presidente firma además uno de sus periodos vacacionales más largos desde que llegó a La Moncloa.
El periodo vacacional más longevo desde Felipe González
Pese a que Sánchez estuvo alrededor de cuatro horas en Ceuta poco después de la entrada de migrantes, el resto del tiempo ha podido disfrutar de unas largas vacaciones. En concreto, el presidente ha estado 27 días alejado del foco, siendo este el segundo periodo más longevo desde el 1994, cuando Felipe González disfrutase de 31 días.
Lo cierto es que, al principio de su primera legislatura, el presidente apenas gozaba de una semana y media o dos de vacaciones. Poco a poco, ha intentado alargarlas y equipararse al resto de líderes de la democracia, una tendencia que ha acabado con el periodo más longevo en este 2026.
Críticas por no estar en Ceuta
Parte de la población ha reprochado a Pedro Sánchez que estuviese ausente en este momento tan complejo en Ceuta, mientras que otros han entendido el tiempo de reflexión tras una dura ‹temporada› política, marcada por el trágico accidente de Adamuz o, en materia de tribunales, por el ‹caso Plus Ultra›, así como las elecciones en Andalucía.

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