Durante la procesión de la Virgen de los Reyes de Amate del pasado fin de semana, una curiosa escena llamó la atención en el barrio sevillano: la antigua titular de la Agrupación de Fieles se asomaba desde la ventana de una vivienda para recibir a la imagen que años atrás ocupó su lugar. Un singular encuentro que esconde una historia de devoción y recuerdo a los fundadores de la corporación.
La estampa, recogida en varias fotografías, muestra a la actual Virgen de los Reyes sobre su paso procesional frente a un bloque de viviendas, mientras la antigua imagen aparece tras las rejas de una ventana, acompañada por varias personas. Aunque pueda parecer una coincidencia, se trata de un gesto que la Agrupación de Fieles mantiene para recordar sus orígenes.
Así lo ha explicado el hermano mayor de la corporación, Francisco Javier Franco, quien ha desvelado por qué la primera imagen dejó de procesionar y cómo terminó conservándose en una vivienda particular del barrio.
¿Por qué dejó de procesionar la antigua Virgen de los Reyes de Amate?
La historia se remonta a los problemas de conservación que comenzó a presentar la primera talla de la Agrupación de Fieles. La imagen estaba realizada en pasta de resina, un material que sufría especialmente con las variaciones de temperatura y que acabó afectando a su policromía. «La antigua talla está hecha de material de pasta de resina y tuvimos que cambiarla porque en los cambios de temperatura sufría mucho la policromía», explica Francisco Javier Franco.
Ante esta situación, la corporación decidió sustituirla por la actual Virgen de los Reyes de Amate. Sin embargo, el relevo no significó que los hermanos quisieran desprenderse de una imagen que había formado parte de los primeros años de la Agrupación.
La decisión sobre su futuro se tomó en una asamblea general, en la que se acordó que la antigua Virgen no se pusiera a la venta, pero que tampoco continuara expuesta públicamente. Según explica el hermano mayor, el objetivo era que la nueva talla pudiera consolidar su propia devoción entre los hermanos y vecinos.
Una talla que se conserva en casa de una hermana de 87 años
Una vez sustituida la imagen, la Agrupación de Fieles se encontró con otro problema: la falta de espacio en su casa de hermandad para conservar adecuadamente la antigua titular. La solución llegó a través de una de sus integrantes, concretamente la hermana de mayor edad de la corporación, que dispone de una habitación destinada a custodiar la talla.

«Como en la Casa Hermandad no tenemos sitios en el que pudiésemos reservarla, optamos por tenerla en una habitación para ella que tiene la hermana más mayor de la Agrupación, y en la cual se conserva», señala Franco. De esta manera, la antigua Virgen de los Reyes pasó de recorrer las calles del barrio a permanecer en una vivienda particular de Amate.
Pero existe una circunstancia que hace todavía más especial esta historia: el domicilio donde se conserva la imagen se encuentra dentro del recorrido procesional de la actual titular. Esta coincidencia permite que, durante la salida procesional, ambas imágenes vuelvan a encontrarse. La antigua Virgen se coloca en la ventana de la vivienda mientras su sucesora pasa por delante sobre su paso, dejando una estampa poco habitual en las procesiones sevillanas.
En recuerdo de los fundadores de la Agrupación en 1998
El gesto tiene un significado que va más allá de la curiosidad de ver a dos imágenes de la misma advocación frente a frente. Francisco Javier Franco explica que la visita a la antigua titular se realiza «en memoria de los que fundaron la Agrupación en 1998 y los que guardan bonitos recuerdos con la antigua titular».
Así, el encuentro se ha convertido en una forma de mantener presente la historia de la corporación y recordar a quienes participaron en sus primeros años, cuando la antigua Virgen de los Reyes era la imagen que protagonizaba sus cultos y procesiones.
La escena del pasado fin de semana resume ese vínculo entre el pasado y el presente de la Agrupación. Mientras la actual Virgen de los Reyes continúa recorriendo las calles de Amate, su antecesora permanece custodiada en una vivienda del barrio, desde cuya ventana vuelve a encontrarse con ella durante la procesión.
Dos imágenes de una misma advocación, una sobre su paso y otra tras las rejas de una ventana, que protagonizan un singular encuentro con el que la Agrupación de la Virgen de los Reyes de Amate mantiene vivo el recuerdo de sus fundadores y de la primera talla que acompañó su historia.




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