Deifontes dio comienzo a sus fiestas patronales en honor al Cristo de la Vera Cruz y Nuestra Señora del Milagro. Si bien es cierto que desde hace unas semanas ya estaban calentando motores con sus torneos deportivos, el 11 de agosto es el día que da el pistoletazo de salida a cinco jornadas en las que el Ayuntamiento de Deifontes ha preparado diferentes actividades para que todos los vecinos puedan vivir al máximo estos días festivos.
A las 9.00 horas de la mañana, todo el pueblo ya estaba avisado de que hoy empezaba todo con el disparo de cohetes que, al saber lo que se viene por delante, seguro que no supusieron un mal despertar a los vecinos. Se acercaban las 19.30 horas de la tarde, la hora fijada para la merienda, y los deifonteros más mayores llegaban a los Jardines del Palacio y comenzaban a ocupar los asientos preparados y ponerse las botas.
Mientras esperaban a que sirviesen los platos, comenzaron a recordar las meriendas y las fiestas de años anteriores. «Me encantaba venir con mi mujer e ir a bailar con ella a la verbena después», rememoraba el antiguo alguacil del pueblo. Y empezaron a circular los platos: embutidos, queso, bocadillos, aceitunas, patatas fritas… Los vecinos tenían dónde elegir. Acompañados de un refresco, continuaron con sus anécdotas, como la de una vecina que recordó cuando, hace unos años, se hizo un show de drag queens que impresionó a propios y extraños. Una merienda en la que el protagonismo se lo llevaron los más mayores de Deifontes, quienes, como recordaba un vecino, no son «viejos, si no adultos grandes», a lo que su mujer puntualizaba que «vieja es la ropa».
Ni un dolor de muelas detenía a uno de los vecinos, que afirmaba que «con whisky, Coca-Cola y un par de hielos se soluciona» para poder seguir con la fiesta. Algunos vecinos escuchaban las anécdotas atentamente, ya que era la primera vez que acudían. Es el caso de un residente francés que llevaba tan solo un año en el municipio. «No me gustan las ciudades grandes porque me corta la calidad de vida» contaba este vecino, que tenía ganas de ir a la verbena para «encontrar a su media naranja».
Y llegó la hora del postre: un helado que entró de maravilla tras una cálida tarde. Para muchos, fue lo mejor de la merendola. Tras rebañar el envase, los asistentes se dirigieron al escenario, donde actuó el grupo de zumba Zumbadei y la escuela de baile AULOS, dando el mejor cierre a este inicio de fiestas de Deifontes
Lo que mas ha gustado han sido «los regalos»
El alcalde de Deifontes, Francisco Abril, se mostró muy contento por «la aceptación que tiene en los vecinos y con los de fuera todos los años» y confiesa que no sabría que actividad recomendar de las muchas que hay programadas para estos próximos días. También ha bromeado diciendo que lo que más ha gustado a sus vecinos de la merienda ha sido «los regalos»: una bolsa de tela, un sombrero de paja y una navaja. Por último, ha invitado a todo el mundo a vivir unas fiestas donde los vecinos disfrutan de una programación pensada tanto para mayores como para pequeños.



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