Granada ha acogido uno de los homenajes colectivos de mayor alcance organizados en torno a la figura de Federico García Lorca durante este fin de semana. Con motivo del 90 aniversario de su asesinato, la ciudad ha celebrado un ‘Réquiem por Lorca’, un homenaje que ha reunido música y poesía en diferentes espacios patrimoniales de Granada y que ha tenido como último acto ‘Campanas por el poeta’, en el que la campana de la Torre de la Vela de la Alhambra y las de varios templos de Granada han sonado simultáneamente para rendir tributo al poeta, acompañadas por la grabación de Enrique Morente y una intervención pirotécnica de humos de color desde ocho terrazas altas del Albaicín.
La emblemática campana de la Torre de la Vela, que ha puesto sonido a la historia de Granada y ha anunciado acontecimientos importantes, ha vuelto a sonar alas 12.00 horas este domingo para recordar a Federico García Lorca 90 años después de su asesinato. Desde lo alto de la Alhambra, el sonido de la campana de la Torre de la Vela se ha sumado al Réquiem por Lorca junto a las de otros seis templos de la ciudad granadina para recordar al poeta de Fuente Vaqueros, que fue uno de los grandes referentes de la literatura universal.
Las campanas del Convento de Santa Catalina de Zafra (Dominicas), la Iglesia Parroquial de San José, la Parroquia de San Gregorio Magno, el Museo San Juan de Dios ‹Casa de los Pisa› y el Convento de San Bernardo y San Nicolás de la mano de los Campaneros de Granada y Campaners d’Albaida se han sumado a la de la Torre de la Vela de la Alhambra sobre la grabación de ‘Campanas por el poeta’ de Enrique Morente, una composición que aportó al homenaje otra de las grandes voces de la cultura granadina. Lorca y Morente «volvieron a encontrarse simbólicamente a través de la música», destacan desde el Patronato de la Alhambra.
El Réquiem por Lorca, articulado en torno al caligrama ‹Rosa de la muerte›, que Federico García Lorca escribió en 1934, ha sido un canto colectivo a la memoria del poeta, que se ha celebrado en cuatro actos. El primero fue el jueves, con “una exploración del llanto a través de distintas formas artísticas, desde el lamento de una sola voz que se quiebra en la Casa de los Tiros hasta una llorera colectiva que convierte la noche en un gemido compartido entre ciudadanía, músicos y cantantes».
El acto segundo fue el viernes, con un canto colectivo que finalizó con una elegía coral interpretada por doscientas voces en la Plaza de las Pasiegas. El acto tercero se celebró en la Catedral de Granada y reunió el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías y el Réquiem de Mozart en un único rito de duelo: una voz invisible, la de Alberto Cortés, recitó el poema lorquiano y, a continuación, la Orquesta Ciudad de Granada y su Coro interpretaron la obra del compositor austriaco junto a un gran coro comunitario.
En el cuarto acto, hubo una ceremonia del recuerdo y la despedida en la Alhambra y el Carmen de los Mártires, donde poetas como Ángeles Mora, Erika Martínez, Sara Torres o Juan Andrés García Román reflexionaron sobre la vida y la muerte. El cierre lo puso ‘Campanas por el poeta’, donde la campana de la Torre de la Vela y de varios templos de Granada han sonado a la vez sobre un paisaje sonoro de la grabación de Enrique Morente acompañado de una coreografía pirotécnica de humos de colores visibles desde distintos puntos de la ciudad para rendir tributo a Federico García Lorca en el 90
aniversario de su asesinato.
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