Esta temporada, en las gradas de la Ciudad Deportiva del Granada hay un nuevo fan del equipo femenino. Pero no un aficionado cualquiera, sino que es peludo, anda a cuatro patas y en vez de celebrar los goles se dedica a salvar vidas a través de su olfato. Quizá no es el más efusivo celebrando los goles, pero Choco, el perro de asistencia de Sara Mingolla, es, seguramente, el aficionado más fiel de la grada.
Y, aunque se pase todo el partido tumbado y parezca que el partido ni le va ni le viene, Choco «está trabajando con su olfato» sin parar, lo que a Sara le hace sentirse «realmente segura». Si bien es cierto que con los goles «a veces mueve el rabo» su labor durante las 24 horas del día es alertar a Sara de cualquier problema que le pueda causar la diabetes que padece.
Un perro rescatado con una misión: salvar la vida a Sara
Esta historia comienza hace seis años cuando Sara adoptó a Choco, un perro rescatado por una asociación de animales. Tres años después comenzó su adiestramiento en una academia y, a través de un duro entrenamiento, Choco aprendió a identificar los componentes que el cuerpo humano libera cuando los niveles de azúcar caen y a aislarse de los estímulos y olores que puede haber en un campo de fútbol como es la pelota, los bocadillos o los aplausos. Actualmente solo hay dos perros de asistencia en Granada, siendo Choco uno de ellos.
En uno de los partidos que asistió Sara, Choco tuvo que entrar en acción. «(Choco) estaba tumbado durmiendo en el partido, y derrepente se sentó y empezó a darme con la patilla porque me estaba bajando el azúcar», recuerda Sara. Según la situación, el aviso de Choco puede ser un toque con la pata, un ladrido o lamer. Un gesto que le da a Sara un tiempo vital para poder reaccionar.
Para Sara, tener a Choco es un «alivio inmenso»
A pesar de que la ley ampara el libre acceso de los perros de asistencia a cualquier recinto, Sara reconoce que la concienciación es aún una asignatura pendiente aunque, eso sí, la acreditación de la Junta de Andalucía facilita las cosas. En la Ciudad Deportiva del Granada CF tuvo que presentarla el primer día, pero desde ese día ya les reconocen. También Sara explica que antes de interactuar con Choco o con cualquier otro perro de asistencia, deberían preguntar al dueño pues «tienen que tener sus sentidos» en la persona a quien asisten.
Tener a Choco a su lado le ha cambiado la vida por completo a Sara. Desde que su perro asistente está con ella, dormir se ha convertido en un «alivio inmenso». Una labor silenciosa que garantiza que, cada jornada, la victoria más importante para Sara sea simplemente poder animar al Granada y volver sana a casa.
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