Vapear se ha puesto de moda y cada vez es más habitual ver a adolescentes o jóvenes vapeando porque piensan que es más saludable que fumar un cigarrillo, pero la realidad es que esta creencia es un mito y detrás del vaper se esconden riesgos importantes para la salud. «No es una alternativa saludable porque tiene en su composición muchas sustancias que resultan tóxicas para el organismo y, además, perpetúa la adicción gestual y la adicción social, que es algo que no se tiene en cuenta», asegura Alicia Conde, neumóloga del Hospital Clínico San Cecilio del PTS de Granada.
Con diseños, olores y sabores llamativos, además de precios más económicos, los vapers captan la atención de los más jóvenes, que no son conscientes de sus riesgos. «El pilar fundamental está en la educación y ahí tienen que participar los primeros los padres, que muchas veces son los que vapean en presencia de su hijo o los que incluso le compran el vaper a su hijo», apunta Alicia Conde.
La participación de los colegios y los institutos para crear conciencia sobre los riesgos del vaper también es algo que considera fundamental esta neumóloga. «Y muy importa también son las redes sociales. Nuestros adolescentes tienen que tener una información clara, veraz, no alarmante, pero que sea cierta y no proveniente de personajes famosos que, precisamente, están ahí para vender los vaper», indica Alicia Conde, quien aboga por implementar otras medidas para concienciar de sus riesgos como «regularizar la venta, incrementar el precio o regularizar su consumo en determinados espacios, ya que la ley es mucho más laxa con los vaper que con el tabaco y se pueden consumir en determinados sitios en los que sí esta prohibido fumar».
En algunos vaper se indica que no contienen nicotina, lo que puede parecer que no son dañinos para la salud, pero la realidad es muy distinta. «La mayoría de los fumadores consumen vapers con nicotina, pero hay estudios que demuestran que incluso los vapers que no tienen nicotina tienen concentraciones de nicotina variables, con lo cual, muchas veces, el vaper que fuma un adolescente es la puerta de entrada para terminar en un tabaquismo convencional. Es ya archiconocido que aparte de la nicotina, que es la droga que genera la adicción, el vaper tiene un montón de efectos a nivel cardiovascular, metabólico, neurológico, etc. Los vapers contienen muchas sustancias tóxicas, muchas de ellas, incluso, con capacidad carcinogénica, es decir, con capacidad para generar tumores», explica Conde.
El vaper, un cóctel de sustancias tóxicas y cancerígenas camufladas en vapor de agua
El vaper se convierte así en un cóctel de sustancias tóxicas y cancerígenas camufladas entre el vapor de agua y dulces sabores. Porque otro de los grandes problemas que tiene el vaper es que «se le añaden sustancias que son saborizantes, que le dan perfume y que son muy adictivas, sobre todo, para la gente joven». «Hay algunos sabores especialmente adictivos, como el de cereza, piña o regaliz. Con lo cual, esto viene a corroborar que en ningún momento se pueden considerar como una opción saludable», asegura la neumóloga del Hospital Clínico San Cecilio de Granada.
Síntomas y daños que genera el consumo de vaper
La aparición de tos, ruidos torácicos o dificultad para respirar son los primeros síntomas del daño pulmonar que generan los vaper. Los casos atendidos en Atención Primaria han aumentado en los últimos años, especialmente de adolescentes y adultos jóvenes. «Además, curiosamente, después de un corto espacio de tiempo de consumo», remarca la neumóloga Alicia Conde, quien añade que el consumo de vaper ocasiona en los sectores más jóvenes de la población «descompensaciones del asma bronquial, una patología crónica», mientras que en adultos también ocasiona »descompensaciones, sobre todo, de las patología más prevalentes como puede ser la EPOC, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, y el asma bronquial también«.
Aún no hay estudios concluyentes sobre los efectos del vaper a largo plazo al ser un producto muy reciente, pero es de sobra conocido que el vapeo genera daños a nivel cardiovascular y respiratorios y que no es una alternativa sana al tabaco. «Se están haciendo estudios y sabemos que su consumo descompensa las patologías respiratorias crónicas y la atención está puesta ahora, sobre todo, en el desarrollo de tumores, de neoplasia. Porque muchos de sus componentes tienen un potencial efecto carcinogénico cuyos resultados se tendrán que ver dentro de unos años. Todavía no ha dado tiempo suficiente a que desarrollen este efecto», explica la neumóloga Alicia Conde.
Ya ha habido algunos casos «muy dramáticos» en Estados Unidos sobre «una lesión pulmonar severísima asociada a los vaper, llamada Evali«, explica Conde: »Se manifestó como un cuadro de infección respiratoria, con unos infiltrados pulmonares muy extensos, rápidamente progresivos, que terminaron en una insuficiencia respiratoria muy severa y, en muchos casos, en la muerte de los pacientes».



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