Los usuarios del Metro de Granada viven el primer día de huelga entre retrasos y vagones llenos, viendo afectada su rutina habitual. Esta primera jornada de paros parciales, con servicios mínimos del 50%, cuenta con un seguimiento total por parte de la plantilla y se desarrolla sin incidencias destacables, más allá de las largas esperas. Estos paros parciales, que se realizarán hasta el jueves, culminarán con un paro total del servicio el viernes.
Desde primera hora de la mañana de este lunes, los pasajeros han tenido que reorganizar sus trayectos, especialmente los estudiantes. En la parada de Universidad, una de las más concurridas de la capital, son muchos los jóvenes que usan el metro para ir y volver de las facultades ubicadas en Fuentenueva. «Llegamos un poco antes, nos quedamos sin nada que hacer antes de que empiecen las clases y es bastante incómodo», explica Natalia, estudiante de la Facultad de Ciencias afectada por el paro.
Otros usuarios se verán obligados a recurrir a medios de transporte alternativos. «Tendré que buscarme la vida para coger el bus, que se me complica porque nunca lo he cogido y no sé muy bien cómo moverme en él para ir hasta Armilla», señala Aroa, quien utiliza el metro para ir a sus prácticas universitarias.
Los trabajadores granadinos también sufre las consecuencias de la huelga. Saúl, empleado del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, se ha visto sorprendido por los paros y reconoce que la situación le obligará «a llegar tarde al trabajo». Por su parte, Lali explica que su hija utiliza el metro para ir a su puesto de trabajo pero «hoy le han tenido que llevar en coche y le afectará también en su salida».
Esta sucesión de paros en el Metro de Granada fue anunciada por los trajadores tras considerar insuficiente la propuesta salarial ofrecida en el convenio colectivo. Además, los sindicatos declaran que no se tiene en cuenta «la seguridad y salud de trabajadores y trabajadoras del Metro de Granada». Esta semana de paros es la primera medida dentro de un proceso de movilización progresivo.

Síguenos en redes


