Los estudiantes de la Universidad de Granada están llamados a secundar el paro académico general el próximo jueves 21 y viernes 22 de mayo, las fechas que finalmente ha fijado la Delegación General de Estudiantes tras promover este paro, el primero que se convoca en la institución docente desde que se aprobó la normativa que lo regula.
La movilización se promovió a principios del mes de mayo para protestar por el «deterioro» del sistema universitario tras producirse un aumento del precio del menú de los comedores o algunos problemas relacionados con el transporte y el «colapso» en algunas infraestructuras dedicadas al estudio.
La reunión de negociación celebrada el 15 de mayo finalizó sin acuerdo y el procedimiento previsto ha continuado. Este lunes se han fijado, finalmente, las fechas del paro académico.
La Delegación General de Estudiantes ha aclarado que habrá actividad docente «para cualquier sector del estudiantado que no desee acogerse al paro académico».
Paro por el «deterioro del sistema educativo»
Los estudiantes de la UGR han decidido movilizarse y convocar este paro académico por temas que consideran que provocan un «deterioro del sistema educativo». Entre ellos está la subida del precio de los menús de los comedores universitarios «en un momento en el que los estudiantes más necesitan esta clase de medidas sociales por el aumento general del coste de vida», según han señalado desde la Delegación General de Estudiantes.
Otra tema que ha afectado a los estudiantes tiene que ver con el bonubús, ya que consideran que «la transición hacia el modelo de tarjeta única de la Junta de Andalucía, que se impuso casi sin previo aviso, se ha gestionado con una preocupante falta de previsión» y esto les ha obligado «a pagar las tarifas ordinarias debido al colapso administrativo y los retrasos en la fabricación de las nuevas tarjetas».
Los universitarios también han criticado «la saturación» de las líneas de autobuses ya que la frecuencia es «insuficiente», lo que consideran que impide «una conexión digna» a las facultades y otras instalaciones de la UGR.
También se han quejado de que las salas de estudio se encuentran «colapsadas» o «con infraestructuras inadecuadas para el estudio». Además, los estudiantes han lamentado «la reducción notable de apertura de las mismas para ahorrar ciertos costes que la UGR calificaba de innecesarios».
La UGR respeta el paro, pero defiende sus últimas medidas
La Universidad de Granada respeta el paro académico convocado por los estudiantes para el 21 y 22 de mayo, pero ha trasladado su voluntad de diálogo y ha defendido sus últimas medidas, que considera que «responden a criterios de sostenibilidad, equidad, mejora de los servicios y refuerzo de las políticas de apoyo al estudiantado».
En un comunicado, la UGR ha señalado que comparte «la preocupación» manifestada por la Delegación General de Estudiantes sobre la infrafinanciación que afecta al sistema público universitario andaluz. Y discrepa con algunas de las críticas de los estudiantes que han motivado esta convocatoria de paro académico.
La UGR ha indicado que la actualización del precio de los comedores universitarios en 50 céntimos «responde al incremento de los costes y a la necesidad de garantizar la calidad y sostenibilidad del servicio, manteniendo, aun así, uno de los precios más bajos del sistema universitario español». Además, ha añadido que esta medida «no afecta a las becas de comedor, que seguirán cubriendo íntegramente el precio del menú para el estudiantado beneficiario».
Sobre la sustitución del Credibús por la Tarjeta Única de Transporte, la UGR ha apuntado que se trata de una medida orientada «a ampliar derechos y mejorar la equidad del sistema de ayudas». Y ha añadido que la nueva tarjeta «permite descuentos de hasta el 50%, puede utilizarse durante todo el año, es válida para distintos medios de transporte público, no exige empadronamiento, se extiende al conjunto de Andalucía y alcanza al estudiantado de hasta 30 años».
Respecto a las salas de estudio, la UGR ha indicado que los datos disponibles «no permiten hablar de un colapso generalizado, sino de situaciones puntuales de saturación temporal y espacial», aunque ha incidido en que seguirá «trabajando en la mejora del servicio».
Por otro lado, en relación a los campus de Ceuta y Melilla, la UGR ha detallado que se han incrementado las becas de alojamiento y comedor y que se están desarrollando actuaciones relevantes en infraestructuras y servicios. «Se mantiene el compromiso de avanzar, en la medida de lo posible y de acuerdo con la viabilidad técnica y presupuestaria, en la implantación de aquellos servicios esenciales que aún no estén plenamente disponibles», ha apuntado.
La UGR también ha recordado que el reglamento «ampara el derecho al paro académico en defensa de los derechos y en apoyo a las reivindicaciones del estudiantado de la Universidad de Granada, así como el derecho a la educación del estudiantado que no desee secundar el paro académico».
Durante los dos días de paro académico, la actividad docente no se paraliza y estará vigente para todos aquellos estudiantes que no deseen secundar el paro, ha añadido la UGR.



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