Nueve personas en total, entre ellas cinco médicos y cuatro teleoperadores de diferentes servicios sanitarios, son investigadas por su presunta relación con los hechos que derivaron en la muerte de una joven de 22 años en su piso de estudiantes de Granada en octubre de 2025.
El Juzgado de Instrucción número 9 del Tribunal de Instancia de Granada, encargado de investigar el fallecimiento de la estudiante de la Universidad de Granada (UGR), ha acogido este lunes las declaraciones de las personas investigadas.
Las declaraciones fueron solicitadas por la acusación particular que representa a los padres de la fallecida, y fue esta parte la que llevó a cabo la mayor parte de los interrogatorios a las personas citadas. Una de ellas no tuvo que prestar declaración al no haber sido solicitada por esta parte, mientras que el resto compareció en calidad de investigados con el objetivo de garantizarles la mejor defensa, sin que, hasta el momento, las acusaciones hayan concretado los supuestos delitos que podrían atribuirles.
Además de los cinco facultativos y las cuatro teleoperadoras -encargadas de recibir las llamadas de alerta y derivar a los pacientes a los diferentes servicios- también ha testificado la forense que realizó la autopsia de la joven.
La profesional ha ratificado el contenido de su informe, en el que se recoge que el fallecimiento se produjo por causas naturales. Según la autopsia, la muerte estuvo provocada por una afectación generalizada derivada de una infección viral, similar al virus de la gripe, que afectó finalmente a diferentes órganos vitales.
¿Qué le ocurrió a la joven?
La estudiante, natural de Albacete y de 22 años, residía en un piso compartido con otras universitarias y cursaba cuarto curso del doble grado de Educación Primaria y Estudios Franceses en la UGR.
El 27 de octubre de 2025 comenzó a encontrarse mal y acudió a un centro sanitario para ser atendida. Tras regresar a su domicilio, su estado empeoró de manera repentina. Una de sus compañeras salió entonces a la calle para pedir ayuda y unos agentes de la Policía Nacional que se encontraban cerca del piso fueron los primeros en auxiliarla. También se dio aviso reiteradamente a los servicios de emergencias, aunque finalmente no pudieron salvarle la vida.
Los primeros resultados de la autopsia no fueron concluyentes y descartaron que hubiera signos de violencia. La investigación judicial se abrió posteriormente para esclarecer las circunstancias que rodearon el fallecimiento y la atención sanitaria que recibió la joven antes de morir.

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