El granadinismo dice basta, aunque sin una gran movilización. Alrededor de 200 aficionados rojiblancos alzan la voz contra la directiva y la propiedad del Granada en una concentración pacífica junto al estadio Nuevo Los Cármenes. Una protesta mediante la que la hinchada pide «respeto» y reclama a los dirigentes de la entidad «que faciliten la venta».
La gota que colmó el vaso fueron los despidos que el Granada ejecutó durante la pasada semana. Finalmente serían hasta una quincena, según fuentes consultadas por 101TV, los realizados por «motivos económicos» que han golpeado principalmente a la cantera y al Femenino. Fue precisamente este el motivo por el que cuatro mujeres leyeron el manifiesto. «No estamos aquí por una derrota ni por una temporada concreta, sino porque vemos con preocupación la situación del club. No es una empresa cualquiera, sino parte de la historia de la ciudad, de sus barrios, sus familias y varias generaciones de aficionados», expusieron los hinchas.
«El granadinismo permanece», incidieron, antes de reparar en la delicada tesitura monetaria en que se encuentra la institución. «Venimos de años de inestabilidad, falta de planificación y ausencia de un proyecto claro. Nos preocupa el primer equipo, el Recreativo, la cantera, el fútbol femenino y los trabajadores que están pagando las consecuencias de una mala gestión. Por eso exigimos cambios reales, transparencia, responsabilidad y un proyecto serio para el Granada CF. Si no quieren cuidar este patrimonio, que faciliten la venta, pero que no jueguen con la ilusión de una ciudad milenaria», apostillaron.
Carvajal, joven hincha, tiene claro que «el granadinismo está harto de la directiva, del maltrato que hay siempre, año tras año, día tras día, temporada tras temporada, hacia al aficionado». «Eso es lamentable y no se puede consentir. Al aficionado, los trabajadores, la gente de alrededor… Nosotros tenemos el escudo en el corazón y a ellos parece que les da igual», esgrime. Junto a él, Álvaro, que recuerda otras etapas. «Hemos visto a nuestro equipo en Tercera, cuando éramos chicos y nos llevaban nuestros abuelos», rescata, para seguidamente puntualizar que «hace tres años la directiva empezó a tomar un rumbo equivocado con respecto a los que de verdad quieren al club».
«Estamos muy preocupados por lo que está pasando»
«Entendemos que es una empresa para ellos y que lo que quieren es ganar dinero, pero lo que no saben es que la empresa gana dinero a través de su gente, que somos nosotros», reclama. José Justicia, por su parte, pide «respeto a la afición, conexión, que hagan las cosas bien y tengan un poco de empatía por la masa social que está aquí». «Estamos muy preocupados por lo que está pasando en nuestro club. La situación social, deportiva, económica e institucional es paupérrima y tememos por el futuro, no de la temporada ni la cuestión deportiva únicamente. Tememos por el futuro y la viabilidad del club a largo plazo», manifiesta.
En este sentido, señala a los responsables de este contexto. «A mi modo de ver, los culpables son los que tienen el timón en sus manos, las personas que se sientan en el palco cada partido. Una de ellas, que normalmente está ausente aunque tenga el máximo cargo como presidenta de esta Sociedad Anónima Deportiva. Ellos son los que mandan, los que deciden. De ellos son las malas decisiones que nos han llevado a esta situación», sentencia. Piensa igual José Fernández. «Son los actuales dirigentes y la propiedad. Que faciliten la venta, porque hay hasta cuatro grupos inversores interesados, pero no lo facilitan. Está todo encauzado», sostiene.
«Es una reivindicación por las temporadas que llevamos arrastrando. El club se está devaluando, tanto deportiva y económicamente como institucionalmente. No venimos aquí a tener enemigos, todo el granadinismo tendría que apoyar», defiende, para seguidamente puntualizar que el deseo es «que el Granada vaya a mejor, que la cantera vaya mejor, que el Femenino no desaparezca». «Nosotros no peleamos por que esté en Primera o Segunda. Hemos estado muchos años en Segunda B y Tercera, así que estar en Segunda es un logro», apunta.
Todo concluye con los himnos. El antiguo, que sonó por los campos de Tercera División, y el nuevo, que los hinchas no desean cantar fuera del fútbol profesional. Entretanto, el Granada continúa en stand by.



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