Gerard Gumbau se tiene que quedar en el Granada de momento. Al mediocentro se le acabó este miércoles el plazo para ejecutar la cláusula en su contrato que le permitía salir cedido a un equipo de Primera División, siempre que le igualara el salario que ostenta en el club rojiblanco, por lo que continuará trabajando a las órdenes de Pacheta. Al menos, por ahora, pues está por ver si no busca alguna salida definitiva de la entidad granadinista.
El centrocampista cumple su último año de contrato, firmado en julio de 2023 como agente libre procedente del Elche. Estampó su rúbrica hasta 2027, pero incluyó en su contrato esa vía de escape que le permitiera permanecer en la máxima categoría sin mediar negociación entre clubes. La ejecutó por primera vez justo tras el descenso del Granada, al final de aquella misma campaña, en la que jugó 36 partidos, 31 desde el inicio. Se marchó entonces al Rayo Vallecano, donde disputó 24 partidos, diez de ellos como titular, y logró la clasificación para la UEFA Conference League.
Le sirvieron para refrendar la confianza rayista un año más y, sobre la bocina, repetir préstamo en Vallecas. Esta campaña incrementó su participación, con 25 titularidades en 43 partidos que le dieron para marcar dos goles y entregar otros cuatro. Sin embargo, el conjunto franjirrojo no le propuso un tercer capítulo en la presente ventana de traspasos y a la puerta del mediocentro no llegaron ofertas convincentes, lo que le obliga a permanecer en Granada.
El mediocentro afronta su último año de contrato con el Granada y todavía puede buscar una salida que ya sería definitiva del club en el presente mercado de fichajes
El jugador, de 31 años, se incorporó a la pretemporada rojiblanca con normalidad el pasado 6 de julio. Desde entonces, ha trabajado como uno más de la plantilla a las órdenes de Pacheta, que apenas dispone de una decena de futbolistas con licencia del primer equipo. Fuentes del club consultadas mantienen ambigüedad con respecto a su futuro, con la planificación deportiva en stand by a la espera del desenlace del proceso de venta del club, activo pero enmarañado en Luxemburgo.
La venta, atascada en Luxemburgo
Como informó 101TV, el principio de acuerdo alcanzado para la venta de la mayoría accionarial de la entidad rojiblanca al grupo inversor Big League Advantage permanece vigente, si bien debe pasar el filtro de la administración judicial que rige al club actualmente. Esta depende de que las sociedades que componen el holding empresarial Wuhan DDMC, propietario del Granada, pongan en orden sus asuntos y no ostenten deudas. Ahí permanece el quid de la gestión.
Planificación en stand by
Entretanto, la actividad granadinista se reduce a los servicios mínimos, apenas centrados en la renovación de varios canteranos y los fichajes que permitan salir a competir al Granada Femenino. La planificación del primer equipo permanece encorsetada, con Miguel Melgar aún oficialmente al frente, pero bajo la supervisión provisional del equipo de trabajo de Ignacio Beristain, que será la cabeza visible de los nuevos propietarios si la operación finalmente cristaliza. Hasta que esto no suceda, cabe esperar que sean pocos los movimientos que se cierren.
Aguarda Raúl Lizoain, que, según fuentes consultadas, se encuentra en la ciudad desde hace días para poder firmar como nuevo portero del Granada, pero sin poder entrenar. También esperan futbolistas que ya pertenecen al club para definir su futuro, como Stoichkov. El curso pasado jugó en el Deportivo de La Coruña tras un intercambio de préstamos que llevó a Bouldini a Los Cármenes. En esta campaña, aunque presumiblemente en la rampa de salida, todavía no sabe qué será de él.



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