Europa se achicharra. La primera ola de calor del verano y que, según un análisis del grupo World Weather Attribution, es «la más severa y extendida» tiene a casi la mitad del continente con temperaturas de más de 35 grados, cerca incluso de los 40ºC. Hasta 24 países y más de 190 millones de personas la sufren, además habituados a valores mucho menores. En algunos, como Francia o Alemania, las alertas se suceden, mientras en otros, como Polonia, se preparan para empezar a asfixiarse.
Se trata, asegura dicho estudio, de algo excepcional, pues los termómetros estarían marcado entre cinco y doce grados por encima de los valores habituales en Europa durante el mes de junio. Una circunstancia que se debería a la masa de aire caliente que llega desde el norte de África y el denominado efecto cúpula de calor, que en algunos puntos llevó el mercurio hasta los 40 grados en mayo.
Todo ello deja imágenes como estas en zonas donde no acostumbran a llegar a valores tan altos. Berlín celebró el Orgullo con abanicos, mucha agua y helados. En Italia, en algunos puntos se ha empezado a repartir agua entre los viandantes, como sucede en los exteriores del Coliseo de Roma, además de dispersarla también con nebulizadores a pie de calle.
Sin aires acondicionados
La situación en los hogares es más compleja, pues la temperatura media habitual hace que muchos no dispongan de aire acondicionado. Alrededor del 20% de las viviendas de toda Europa tienen un aparato, mientras que los datos en España rozan la mitad de los domicilios. Tal vez los índices crezcan, pues las previsiones meteorológicas apuntan a que las temperaturas seguirán rozando los 40 grados en buena parte del continente durante, al menos, una semana más. En Francia ya estudian su instalación en más edificios públicos.
Posteriormente, los pronósticos vaticinan cierto respiro, aunque los termómetros se mantendrían entre los 30 y los 35 grados en todo el centro europeo. Pero hasta entonces, ciudades como Berlín, Budapest, París, Viena o Roma, al igual que en España, seguirán buscando la sombra.



Síguenos en redes


