Donald Trump ha vuelto a poner sobre la mesa la guerra arancelaria con Europa. Esta vez, la amenaza va directamente contra cualquier país que se atreva a gravar los servicios digitales de las grandes empresas tecnológicas estadounidenses.
El presidente de Estados Unidos publicó un mensaje en sus redes sociales en el que advirtió de forma explícita: si algún país impone un impuesto de este tipo, se enfrentará de forma inmediata a un arancel del 100% sobre todos los productos que exporte a Estados Unidos. Según indicó, esa medida también anularía cualquier acuerdo comercial firmado previamente con ese país, esté o no en vigor.
El detonante: el debate en la UE
Trump hizo este anuncio en respuesta al debate abierto en el seno de la Unión Europea sobre la posible creación de un impuesto coordinado entre los Veintisiete para gravar los servicios digitales. Este gravamen afectaría principalmente a los ingresos de grandes plataformas tecnológicas como buscadores, redes sociales y mercados en línea, la mayor parte de ellas de origen estadounidense.
España, Francia, Italia, Austria, Hungría y Reino Unido ya aplican alguna versión de este impuesto sobre plataformas tecnológicas
«Algunos de estos países están cerca de hacerlo», advirtió Trump, dando a entender que la amenaza no es solo preventiva, sino que responde a movimientos concretos en curso.
La lógica de este tipo de impuesto es gravar a las empresas allí donde sus servicios son consumidos, y no donde tienen su sede fiscal, que en muchos casos son países con menor presión tributaria. Eso es lo que ha llevado a varios estados europeos a aprobarlo de forma individual.
Varios países ya lo aplican
España, Francia, Italia, Austria y Hungría, entre otros, ya cuentan con alguna versión de este impuesto en sus legislaciones nacionales. También lo tiene el Reino Unido, aunque no forme parte de la Unión Europea.
El presidente estadounidense lleva tiempo criticando este tipo de gravamen, al que considera una medida dirigida específicamente contra las empresas tecnológicas de su país. En sus palabras, se trata de un instrumento para «aprovecharse» de compañías americanas.
Una escalada que viene de lejos
Esta no es la primera vez que Trump lanza una advertencia de este tipo. Hace apenas diez días, amenazó a Francia con un arancel del 100% al vino francés si el Gobierno galo no eliminaba el gravamen del 3% que aplica sobre los servicios digitales. En abril, lanzó una advertencia similar al Reino Unido, al que advirtió de «un gran arancel» por la misma razón.
La posibilidad de que la Unión Europea unifique y coordine este impuesto entre sus veintisiete estados miembros es lo que ha vuelto a encender la mecha. Un impuesto europeo único tendría un alcance mucho mayor que las versiones nacionales, y afectaría de manera directa a los intereses de Silicon Valley en el continente.
Por el momento, la amenaza queda registrada. Si algún gobierno avanza en esa dirección, Trump ha dejado claro que la respuesta será automática e inmediata.



Síguenos en redes



