Apariencia

Modo Oscuro
Modo Oscuro
Cambiar Tamaño de Texto
Tamaño de texto

Secciones

Noticias Andalucía Andalucía
Noticias España España
Noticias Internacional Internacional
Noticias Sevilla Sevilla
Noticias Málaga Málaga
Noticias Granada Granada
Noticias Economía Economía
Noticias Cultura Cultura
Noticias Sociedad Sociedad
Noticias Sociedad Deportes
Noticias Semana Santa Semana Santa
Últimas noticias Últimas noticias

Televisión en directo

Noticias 101TV Icono 101 TV
101TV Málaga Icono Málaga
101TV Sevilla Icono Sevilla
101TV Granada Icono Granada
101tv Cofrade Icono 101 Cofrade

Más

Descarga la app de 101TV Icono Descarga 101Play
Síguenos en redes Síguenos en redes
Equipo 101Tv Icono Autores
Temas de actualidad Icono Temas
Quienes somos en 101TV Icono Quiénes somos

Apariencia

Modo Oscuro
Modo Oscuro
Cambiar Tamaño de Texto
Tamaño de texto

Secciones

Noticias Andalucía Andalucía
Noticias España España
Noticias Internacional Internacional
Noticias Sevilla Sevilla
Noticias Málaga Málaga
Noticias Granada Granada
Noticias Economía Economía
Noticias Cultura Cultura
Noticias Sociedad Sociedad
Noticias Sociedad Deportes
Noticias Semana Santa Semana Santa
Últimas noticias Últimas noticias

Televisión en directo

Noticias 101TV Icono 101 TV
101TV Málaga Icono Málaga
101TV Sevilla Icono Sevilla
101TV Granada Icono Granada
101tv Cofrade Icono 101 Cofrade

Más

Descarga la app de 101TV Icono Descarga 101Play
Síguenos en redes Síguenos en redes
Equipo 101Tv Icono Autores
Temas de actualidad Icono Temas
Quienes somos en 101TV Icono Quiénes somos
Buscar
Botón Directo
Icono Iniciar Sesión User Icon

Apariencia

Modo Oscuro
Modo Oscuro
Cambiar Tamaño de Texto
Tamaño de texto

Secciones

Noticias Andalucía Andalucía
Noticias España España
Noticias Internacional Internacional
Noticias Sevilla Sevilla
Noticias Málaga Málaga
Noticias Granada Granada
Noticias Economía Economía
Noticias Cultura Cultura
Noticias Sociedad Sociedad
Noticias Sociedad Deportes
Noticias Semana Santa Semana Santa
Últimas noticias Últimas noticias

Televisión en directo

Noticias 101TV Icono 101 TV
101TV Málaga Icono Málaga
101TV Sevilla Icono Sevilla
101TV Granada Icono Granada
101tv Cofrade Icono 101 Cofrade

Más

Descarga la app de 101TV Icono Descarga 101Play
Síguenos en redes Síguenos en redes
Equipo 101Tv Icono Autores
Temas de actualidad Icono Temas
Quienes somos en 101TV Icono Quiénes somos
Buscar
Buscar

«A mi hijo le dijeron que su padre es un corrupto y quiero que se sepa la verdad»: Barrientos defiende su honor tras el caso Astapa

El exalcalde de Estepona repasa su 'calvario' judicial, su experiencia con Villarejo y su recurso ante el Supremo, y asegura que vive el mejor momento de su vida

Un instante de Antonio Barrientos durante la entrevista a 101TV.

101TV

sábado, 25 julio 2026, 11:40

Compartir:

Compartir en X
Compartir en Facebook
Compartir en WhatsApp
Compartir en LinkedIn
Copiar enlace

Un compañero de colegio le dijo a su hijo de 11 años que no quería jugar con él porque su padre era un corrupto. Ese comentario, cuenta Antonio Barrientos, es lo que le ha empujado a salir a defenderse públicamente, año y medio después de conocerse la sentencia del caso Astapa, uno de los procesos por corrupción política más largos de la historia judicial española: 18 años de instrucción y más de 100 imputados que acabaron en condenas insignificantes.

El exalcalde de Estepona fue una de las figuras centrales de esta macrocausa sobre presunta corrupción urbanística en la Costa del Sol. La Fiscalía llegó a pedir para él 78 millones de euros de indemnización y 11 años de prisión. La sentencia final le condenó a cinco meses de inhabilitación por cohecho pasivo, muy lejos de las peticiones iniciales.

En la entrevista repasa su paso por prisión, adonde llegó tras una detención que compara con la de «una banda terrorista; como si fuera Al Capone». «La cárcel es dura, muy dura», admite, aunque matiza que allí «he visto gente mejor que la que he visto fuera». Barrientos dedica buena parte de la entrevista a su relación con el comisario José Manuel Villarejo, a quien conoció a través de su hermano, sacerdote en Estepona, semanas antes de su detención.

Barrientos lamenta que no hubo presunción de inocencia con él, defiende a los Cuerpos de Seguridad del Estado y pide que esto «no vuelva a ocurrir»

Con el tiempo, dice, empezó a atar cabos: descubrió una relación entre Villarejo, un testigo que había declarado en su contra y el gerente de urbanismo de Estepona, y su propio abogado llegó a reunirse con la UDEF por mediación del comisario, que —asegura Barrientos— pidió una cantidad «astronómica» para resolver el asunto de otra persona ajena al caso. Lo que empezó pareciendo una mano tendida, resume el exalcalde, terminó siendo «como una mano al cuello».

Pese a los años de proceso, el exalcalde asegura sentirse hoy «muy querido, muy aceptado» en Estepona, donde dice recibir ánimos e incluso peticiones para que se presente a las elecciones. Pero lo descarta de forma tajante: bromea con que, si alguna vez pareciera que está haciendo campaña, tiene su «autorización» para que le «ingresen en un psiquiátrico, porque sería que he perdido la cabeza». «Yo no voy a volver a la política jamás», zanja.

Con su recurso de casación todavía pendiente ante el Tribunal Supremo, Barrientos avanza además que no descarta seguir peleando por la vía judicial europea: asegura estar dispuesto a llegar «hasta Estrasburgo» si es necesario para que «se depuren las responsabilidades» de un proceso que, sostiene, nunca debería haber ocurrido.

El detonante

-Pregunta: Ha pasado un año y medio desde que salió esa sentencia controvertida. ¿Por qué después de un año y medio se abre de nuevo a hablar del tema y quiere acceder a esta entrevista?

-Respuesta: Bueno, pues hay un desencadenante. Fueron 18 años de un auténtico calvario, de una auténtica aberración, como ha quedado demostrado al final. Y durante estos casi 20 años estuve sometido a un escarnio público y mediático, porque en este país —y esa es una reflexión que habrá que hacer— no se respeta la presunción de inocencia. En mi caso no se respetó, y parecía yo Al Capone.

¿Qué ocurre? Que cuando se produce la sentencia, la sentencia se produce de soslayo: se dice un día y no se vuelve a hablar del tema. Uno, después de 20 años peleando y luchando, pues realmente acaba mentalmente agotado. Y me desentendí del tema y me centré en mi familia, en devolverle a mi familia el tiempo que me habían robado.

Porque yo lo decía en una frase: ¿quién me devolvía a mí los 18 años que me habían robado de mi vida? ¿Y por qué ahora? Porque hay un detonante: hace aproximadamente dos meses, tengo un hijo de 11 años, en el colegio hubo un incidente y, bueno, pues un amiguito le dijo que no se juntaba con él porque su padre era un corrupto. Afortunadamente mi niño, que a pesar de tener 11 años es un niño maduro, ya sabía la historia, se la habíamos contado. Él sabía perfectamente quién es su padre, y cómo es su padre. Y eso me hizo reflexionar: había gente que no se había enterado de la noticia. Y entonces inicié una campaña.

Yo nunca he tenido redes sociales en mi vida. Me di de alta en redes sociales y empecé a comunicar la noticia. Y realmente estoy impresionado, porque abrí las tres cuentas —tanto en Facebook, como en Instagram, como en X— y ha habido publicaciones que han tenido visualizaciones en mi perfil de más de 100.000 personas, y con gente que las ha compartido hasta 300.000 y 400.000 personas.

Entonces, lo que quiero con ello es que le llegue a la gente todo lo que se cometió en este caso, porque además yo sigo luchando para que se depuren las responsabilidades de esta tropelía que se cometió conmigo y con mucha otra gente, para que esto no le vuelva a ocurrir a nadie.

-¿Qué sensación tiene en este momento, con muchas ganas de luchar para que todavía se haga justicia, a pesar de esos 18 años que usted ha dicho antes que no le van a devolver?

-Soy una persona que afortunadamente no alberga rencor, ni odio, ni al propio denunciante. Ahora quiero que se haga justicia y que se llegue hasta el final y que se depuren las responsabilidades. Esto pasará a los anales de la historia como lo que no se debe hacer en una instrucción penal, porque aquí, de facto, ha habido una dejación de funciones por parte de la Fiscalía que, como le digo, lo único que ha hecho ha sido poner trabas en el camino para que no se supiera la verdad.

No sé qué tipo de relación mantenía la Fiscalía con el señor Villarejo, pero en los audios se ve que hay también buena relación; incluso tenía su móvil. Y además, Villarejo declara en el juicio que él actuó como agente encubierto, cuando en la causa no ha habido ningún tipo de control judicial sobre él. Villarejo incluso tomaba declaraciones a testigos por indicación de la propia UDEF.

-¿Usted cree y relata entonces que este es un caso de corrupción policial?

-Yo digo siempre que eso solo lo tiene que decidir un juez. Yo convoqué una rueda de prensa, como usted sabe, donde decía que la Fiscalía se opone a investigar la relación de la denominada mafia policial en la operación Astapa, y a que los acusados propongan pruebas para defenderse. Antes de que empezara el juicio. Es la única rueda de prensa que di, porque vi que había indicios. Yo nunca digo, porque eso lo tiene que decidir un juez, pero lo que sí está claro es que aquí pusieron a la zorra a cuidar la gallina.

Y que conste —y lo dije en esa rueda de prensa— que tengo mi máximo respeto a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y a la institución judicial en general. Estamos en un Estado democrático y de derecho, y cuatro presuntos sinvergüenzas o corruptos no pueden manchar la imagen general de la magnífica labor que hacen los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que yo, como médico, además, he tenido la oportunidad de comprobar aún más en estos últimos años, en los años de la pandemia. Eso vaya por delante. Pero aquí había indicios más que claros, y la Fiscalía no ha querido saber la verdad. Eso es evidente: la Fiscalía ha hecho una dejación de funciones y ha hecho una ridiculez absoluta.

«En mi caso no se respetó la presunción de inocencia y parecía yo Al Capone», asegura el exregidor

La sentencia

-Le pregunto por el recurso que usted interpuso después de esa sentencia, el recurso de casación, y también por ese proceso en el que usted está intentando que le indemnicen por el tiempo en el que ha sido imputado, incluso el tiempo en prisión. ¿En qué punto se encuentra?

-Permítame antes, porque también para que los espectadores sepan lo que dice la sentencia: deja patente que no hubo corrupción política urbanística en el Ayuntamiento de Estepona, que los convenios eran perfectamente legales. Hace una defensa de mi gobierno, y especialmente de mi persona, porque dice que hice controles más allá de lo legalmente exigible. Y dice además una cosa muy importante: que, en contra de lo que decía la Fiscalía, de que había un perjuicio millonario, la sentencia constata que hubo un beneficio económico de esos convenios urbanísticos de más de 100 millones de euros para las arcas públicas. Eso es importante dejarlo claro, que eso es lo que dice la sentencia.

Es lo que yo decía después de 20 años: yo puse una metáfora para que la gente me entienda. A mí me detuvieron para llevarme al paredón y ponerme ante un pelotón de fusilamiento. Después de 20 años y de todo lo que se dijo, alguna colleja me tenía que llevar. Y la colleja fueron cuatro meses de inhabilitación para cargo público por cohecho pasivo, que, para que la gente y los espectadores lo entiendan… hay dos tipos de cohecho, pasivo y activo. El pasivo es cuando uno recibe un regalo por la cara, sin hacer ninguna actuación ilegal, como es mi caso: unos viajes, una supuesta obra, que está todo justificado. Y el cohecho activo es cuando hay una contraprestación. La sentencia deja claro que en mi caso lo único que hubo fue que recibí unos regalos que no tenía que haber aceptado.

«La sentencia deja claro que en mi caso lo único que hubo fue que recibí unos regalos que no tenía que haber aceptado»

-Usted dijo una frase que creo que se ha quedado también un poco para el inventario, en este caso: que pudo en algún momento haber metido la pata, pero nunca la mano.

-Efectivamente. Quiero decir que me he podido equivocar, pero siempre lo he venido manteniendo. He mantenido el mismo discurso durante 20 años. Al principio no entendía nada, porque, claro, cuando te detienen… Yo el otro día le mandaba un mensaje a un alto cargo del Partido Socialista diciéndole que en su momento fueron indecentes conmigo. Ahora que está el caso de Zapatero, y tantos casos, y que todos presumen de presunción de inocencia… Mire usted, hay un titular en El País que salió el 20 de junio, del señor Pizarro, fontanero mayor del reino en el gobierno de Chaves en aquella época, escondiéndose sin dar la cara. Después me enteré que había dicho: yo en los calabozos de la policía. Y en un titular de El País ya sabíamos que más bien era un fanfarrón, pero en un chorizo. Y salió la vicepresidenta primera del Gobierno del señor Zapatero, todo a tirarme al cuello. Yo le mandaba el otro día un mensaje a un alto cargo del Partido Socialista, ahora al portavoz del Gobierno, a Patxi López, diciéndole que le transmitiera al señor Zapatero que le fuera bien, que pudiera demostrar su inocencia, y que espero que le sirviera para respetar la presunción de inocencia, cosa que ellos no hicieron conmigo.

El PSOE

-Precisamente sobre sus antiguos compañeros del Partido Socialista. Después de la sentencia, ¿ha vuelto a retomar amistad con alguno, o alguno le ha dicho «Antonio, me equivoqué»? ¿En su momento le han pedido disculpas?

-No, yo he mantenido relación a nivel personal, pero a nivel de organización, como partido, fatal. Además, yo creo que tuve un comportamiento ejemplar, porque en el minuto cero presenté mi dimisión como alcalde, me fui del partido, renuncié a mi acta de concejal y me di de baja como secretario general. A mí nadie me tuvo que decir que me fuera. Yo era consciente de eso, de no perjudicar a la organización a la que pertenecía, porque no era visible. Lo hice en el minuto cero, antes de que nadie me dijera nada, cosa que ahora, por lo que se ve, todo vale.

Ahora están hasta aquí, pero todo vale: presunción de inocencia y todo vale. Y nadie se entera de nada, y ahora nadie sabe nada. Yo, como le digo, espero que la organización conmigo se portara como los clinex, así. 

-¿Le habrán puesto incluso sobre la mesa volver a la política?

-Eso lo he dejado manifiestamente claro. Yo le decía en broma a un compañero que me preguntaba si esto que estaba haciendo parecía que estaba haciendo campaña: le dije que si eso sucedía, tenía la autorización —lo mismo se la digo a usted, que tiene usted mi permiso y mi autorización, aquí ante la cámara— para que me ingresen en un psiquiátrico, porque será que he perdido la cabeza. Yo no voy a volver a la política jamás.

Le digo que he recibido el apoyo personal de personas… no quiero decir todos los nombres porque se me quedan algunos, pero Josele, que siempre ha estado ahí a nivel personal; de Juan Fraile, de Marisa, de José Luis Marcos, de Paulino Plata, de Pepe Bono…

Sus abuelos y la reputación

-¿Piensa que hay muchos que opinan que es corrupto? ¿Le preocupa eso?

-No, porque… mire, yo le digo una cosa: mi abuela decía —yo me crié con mi abuelo, mis padres se separaron— que la reputación era importante, muy importante, pero que más importante era la conciencia. Y yo siempre tuve la conciencia tranquila y la convicción de que siempre luché en defensa de lo público, y al final la justicia me ha dado la razón, con esa pequeña colleja.

Por eso he presentado un recurso ante el Tribunal Supremo, porque, como dije también, no quiero llevar ni una arruga en el traje, como decía mi abuelo. No tengo que llevarla, ni quiero ir vestido inmaculado, y por eso hemos presentado, ante esa colleja, un recurso ante el Tribunal Supremo.

Me considero muy querido, muy aceptado. Incluso hay mucha gente del pueblo, de Estepona, que me anima; hay quien me dice que me presente a las elecciones, me lo piden.

La cárcel

-¿Hizo usted amigos en la cárcel, como sí dice que hizo Villarejo?

-La cárcel es muy dura. A mí me detuvieron, y eso es otra cosa: ni a una banda terrorista se detiene como me detuvieron a mí. Llegaron 14 o 15 personas encapuchadas a mi casa. Así fue como me detuvieron a mí, y ya previamente habían avisado a los medios de comunicación, y había 100 periodistas allí con cámaras. Fue un circo lo que hicieron. Eso fue.

En la cárcel… bueno, la cárcel es dura, muy dura. Pero mi abuelo también decía que, cuando una cosa, por muy mala que sea, sucede, hay que adaptarse a las consecuencias. Pero he visto gente mejor que la que he visto fuera. He visto en la cárcel a algunas personas que son más auténticas y más decorosas que otra gente que veo en la calle. Lo que pasa es que uno ya tiene muchos tiros dados en el cuerpo, y como le digo ahora, de verdad que no estoy obsesionado con el tema en absoluto. Yo estoy pasando por el mejor momento, la mejor etapa de mi vida a nivel personal, familiar y profesional. Tengo la suerte de ser médico, médico vocacional, que es la profesión más bonita del mundo, y estoy dedicado en cuerpo y alma a mi familia.

«Estoy pasando por el mejor momento de mi vida a nivel personal, familiar y profesional», afirma Barrientos

Todo sobre Villarejo

-Usted dice que conoció al comisario. Hay que decir también, para que se sepa, que su hermano era cura en Estepona. ¿Cuál es su experiencia, a nivel personal, con Villarejo?

-Yo era médico titular de una residencia de ancianos, que era una fundación de Cáritas y del Ayuntamiento, aunque el Ayuntamiento tenía un papel más bien figurativo. Quien llevaba la gestión era Cáritas, y el que llevaba el peso era el padre Villarejo. Estando yo en prisión, el cura ya estaba al tanto de la operación, porque la operación se produce el día 17 de junio de 2008, y el 15 de mayo, en San Isidro Labrador, que es el patrón de Estepona, el cura y yo fuimos juntos en la procesión, cinco horas juntos. Y entonces, en esa procesión —lo recordé con posterioridad—, me preguntó que cuándo me iba a casar. Yo le dije: hay que ver cómo sois, que queréis casar a todo el mundo, pero vosotros nunca os casáis. Me preguntó cuántos años llevaba yo con la que es hoy mi mujer, y le dije que llevaba 18 años. Y me dijo: pues igual que mi hermano; mi hermano se ha separado, tiene una niña pequeña. Y me dijo: es muy importante que llames a mi hermano, te voy a dar su teléfono, que hables con él.

Después, estando yo en prisión, hubo otro cura, el padre Fernando, que me dio clase y con el que tengo una vinculación especial, que fue a verme a prisión, y Villarejo, mandado por su hermano, lo acompañó y fue también a verme. Incluso me regaló un libro, porque es escritor.

Cuando salí de prisión, estaba en tratamiento psiquiátrico, me daba pánico salir a la calle. Fui a ver al cura a su despacho —me llamó la atención que era un hombre al que le gustaba el buen comer y el buen vivir, no llevaba vida de cura—, a agradecerle la visita y a decirle que no estaba en condiciones psicológicas de volver a la residencia, que iba a pedir una excedencia. Y entonces él me recordó: ¿te acuerdas de que te dije que llamaras a mi hermano? Me dijo que su hermano era una persona muy potente, con muchos contactos y mucha fuerza, y que todo esto había sido una jugada que me había hecho mi partido, y que su hermano me iba a echar una mano. Una mano al cuello, como dije yo después. Y así fue, me lo presentó en Estepona.

Además, tengo correo electrónico con el señor Villarejo. Al principio me llamó la atención que tuviera su oficina en la Torre Picasso, con controles de seguridad, como los tornos de un campo de fútbol, y que tuviera que identificarme en un mostrador. Tantas veces fui allí que, al final, la secretaria me dejaba pasar directamente.

-¿Y en qué momento cambia esa relación?

-Me doy cuenta un día que estoy en su casa tomando una copa, con el comisario del aeropuerto de Barajas, y su mujer, que no sabía que yo estaba allí, le dice: Pepe, ha llamado, te ha llamado Diego el Cigala —el gerente de urbanismo—. Y él puso una cara, como que no le gustó que yo lo hubiera oído. Yo me hice el loco, como que no me había enterado. Cuando salí de allí me fui a internet y busqué Diego de Luca Villarejo, y me salió una noticia donde aparecían Diego de Luca, Villarejo y un testigo falso que había declarado contra mí, socios los tres. A partir de ahí empecé a tirar del hilo, a investigar, a mover.

No le dije nada directamente, no soy tan imbécil. Seguí manteniendo la relación, al revés, tomando copas para ver si le podía sacar información. Después él tenía mucho interés en conocer a mi abogado, Horacio Oliva. Comimos dos veces en Madrid con mi abogado, que tiene un despacho de gran categoría en Madrid. Lo que él quería era información de otros casos, esas son las gestiones que hacía Villarejo, que se dedicaba a sacar dinero de donde fuera, facilitando la labor de cierta gente, y llegó a pedir una cantidad astronómica por solucionarle el asunto a otra persona que no voy a nombrar.

El futuro

-¿Hasta dónde se plantea llegar en este nuevo proceso de recurso?

-Seguiré para que se sepa la verdad, defendiendo lo que le digo. Esperamos el recurso de casación. Como le digo, no es un tema que me ocupe ni me preocupe; tengo mi vida, ya está en manos de los abogados, pero llegaré hasta el final. Si tengo que llegar hasta Estrasburgo para que se depuren las responsabilidades de un grupo de gente, y para que esto no le vuelva a ocurrir a nadie, lo haré. Y hago una última reflexión: que se respete por parte de todo el mundo lo que es fundamental en un Estado democrático y de derecho, que es la presunción de inocencia; que haya respeto a los poderes, a las instituciones, a la institución judicial, a los magníficos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Que se respete la labor, y que no cada uno cuente el cuento según le convenga, tanto un partido como otro. Ahora mismo, jamás en la historia democrática la política había llegado a los niveles de degradación actuales. Pediría una reflexión a todo el mundo para que recuperemos el espíritu del 78.

Nota de redacción: las valoraciones sobre presuntas irregularidades policiales o judiciales recogidas en esta entrevista corresponden a las declaraciones y a la interpretación personal de Antonio Barrientos sobre su propio caso.

Más noticias de 101TV en las redes sociales: InstagramFacebookTik Tok o X. Puedes ponerte en contacto con nosotros en el correo [email protected]