El municipio malagueño de Casabermeja llora la pérdida de Sergio Ferrero Varela, histórico sacerdote de la localidad durante más de una década, a los 85 años. Desde el Ayuntamiento han mostrado su respeto y recuerdo a su figura, siendo muy querido por la gran mayoría de vecinos.
Ferrero, además, también ha servido en parroquias como la de Santa María Goretti y Sagrada Familia en Málaga, además de en Villanueva de la Concepción y Arroyo Coche. También fue el primer párroco de la parroquia de San Ramón Nonato de la capital. Su velatorio está teniendo lugar en la sala 8 del Cementerio de San Gabriel, en Parcemasa. El funeral tendrá lugar este domingo 31 de mayo a las 16.30 horas en la capilla 2 del mismo camposanto.
Más de 50 años de sacerdocio
Medio siglo de sacerdocio. Ese el caso de Sergio Ferrero Varela, un valenciano enamorado de la provincia de Málaga y de la Iglesia Católica. Ingresó muy joven en la congregación de los Pasionistas, donde forjó una personalidad marcada por la cercanía, la creatividad y el compromiso. Doctorado en Teología, ocupó responsabilidades de gobierno en su comunidad religiosa y desarrolló una intensa labor pastoral tanto en España como en Latinoamérica.
Años después se incorporó a la Diócesis de Málaga, donde ha dejado huella en numerosas parroquias y proyectos sociales. Fue impulsor de la parroquia de Santa María Goretti, párroco en distintos puntos de la provincia, consiliario de Cursillos de Cristiandad y fundador del Teléfono de la Esperanza en Málaga.
Pero Sergio Ferrero siempre ha sido mucho más que un sacerdote. Artista por naturaleza, ha destacado como belenista, pintor y ceramista, obteniendo diversos reconocimientos por sus creaciones. También fundó la Escuela de Artes Plásticas de Casabermeja y dirigió el grupo de teatro El Carromato, demostrando una permanente pasión por la cultura y las artes.
Capellán, educador, creador y acompañante de tantas personas a lo largo de los años, quienes le conocen destacan sobre todo su capacidad para escuchar y tender la mano. Tras superar importantes problemas de salud en los últimos años, Sergio Ferrero celebra ahora cincuenta años de ministerio. Cincuenta años de servicio, de creatividad y de entrega que han dejado una profunda huella en la Iglesia malagueña y en quienes han compartido camino con él.



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