Miles de ciudadanos han salido este sábado a las calles de Vigo para mostrar su cariño a las Fuerzas Armadas en su día y para disfrutar del desfile militar. Sin embargo, este ha quedado algo opacado porque la parte aérea y el salto de la Patrulla Acrobática Paracaidista del Ejército del Aire han tenido que ser cancelados debido a que el bajo techo de nubes impedía la visibilidad de las aeronaves y los saltadores y ponía en riesgo su seguridad.
El desfile militar ha estado presidido por el rey Felipe VI, ataviado con el uniforme de gala del Ejército de Tierra, acompañado por primera vez por la princesa Leonor, que vestía la uniformidad de gala alférez de 4º del Ejército del Aire y del Espacio por, precisamente, encontrarse completando el tercero de los tres años de su formación castrense en la Academia General del Aire en San Javier.
Ha llevado una insignia que acredita que ha superado un curso de paracaidismo que no han realizado todos sus compañeros de promoción ni su padre. Se incorpora así a otro de los principales actos institucionales que deberá presidir en el futuro como capitana general de las Fuerzas Armadas. Ya ha asistido en los últimos años al tradicional desfile del 12 de octubre, así como a la Pascua Militar.
Un kilómetro de desfile
El desfile, cuya extensión ha rondado un kilómetro de la avenida Samil, ha comenzado con la llegada de sus majestades a la tribuna real pasadas las 12.00 horas, entre aplausos y ‹vivas› de los vigueses. Ha sonado el himno nacional y una salva de 21 cañonazos, secundados por más ‹vivas› por parte de los miles de vigueses que se han congregado desde primera hora de la mañana. Después, se ha rendido honores a los reyes y Felipe VI ha recibido novedades del jefe de Batallón de Honores.
A continuación, el rey ha pasado revista al Batallón de Honores y los monarcas han saludado a las autoridades. Inmediatamente después era el turno de uno de los momentos más sensibles y espectaculares: el tradicional salto paracaidista frente a la tribuna real portando la bandera de España, pero los vigueses se han quedado sin disfrutarlo.
Este año, iban a saltar el subteniente Alberto Vidal como guía y el sargento primero Pablo García Matanza -ambos oriundos de Pontevedra y Lugo, respectivamente, como un gesto con Galicia- desde 1.200 metros de altura con una enseña de 35 metros cuadrados.
Emotivo homenaje a los caídos y caída de la bandera
En el momento del izado de la bandera nacional con el himno de fondo, la cuerda que la subía por el mástil se ha soltado y la enseña ha caído. La han colocado en una bandeja y, en su lugar, ha presidido el desfile la bandera de la Guardia Real, la más antigua de las que han participado en el desfile.
Tras el incidente, se ha proseguido con el evento.
Posteriormente, se ha procedido al acto de homenaje a los que dieron su vida por España. En 2025, se han registrado 1.207 heridos en territorio nacional y 68 en misiones en el exterior, y dos militares de tropa del Ejército de Tierra han fallecido, según datos facilitados por la Asociación de Tropa y Marinería Española.
Este 2026 también marca el inicio de los trámites por parte del Ministerio de Defensa para declarar a la profesión militar como de riesgo. En este punto, era el turno de la Formación Mirlo y su sobrevuelo con los colores de la bandera nacional, que daría inicio al desfile aéreo.
El Ejército del Aire y del Espacio «ha apurado hasta el último instante», pero finalmente han decidido cancelar el paso de los caza, las aeronaves de transporte y los helicópteros. Los vigueses tampoco han podido ver el sobrevuelo de la Formación Mirlo tiñendo el cielo de Vigo con los colores de la bandera nacional.
El Día de las Fuerzas Armadas se celebra anualmente desde 1978, cuando se estableció mediante real decreto realizar un acto institucional que sirviera de homenaje a los ejércitos y la Armada para fomentar el conocimiento y su integración en la sociedad. Se celebra el sábado más próximo al 30 de mayo, coincidiendo con la festividad de San Fernando, patrón de los ingenieros militares.



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