Villanueva de Tapia, municipio de la provincia de Málaga, ha puesto en marcha un proyecto para que sus vecinos separen y aprovechen los restos de comida en lugar de tirarlos a la basura. La iniciativa consiste en un sistema de compostaje doméstico y comunitario, es decir, un proceso mediante el cual los residuos orgánicos se transforman en abono natural.
El proyecto forma parte del programa Microclimas, una convocatoria de ayudas que impulsan conjuntamente la Diputación Provincial de Málaga y Fundación Unicaja para financiar pequeñas iniciativas de sostenibilidad y lucha contra el cambio climático en la provincia. A ellas se suma el colectivo Málaga Más Viva. El diseño técnico y la puesta en marcha corren a cargo de Radix Circular, una empresa malagueña especializada en el tratamiento y aprovechamiento de residuos orgánicos.
Dos vías de participación
El sistema ofrece a los vecinos dos formas de sumarse al proyecto. Por un lado, el compostaje doméstico: quienes lo soliciten reciben en casa los materiales necesarios para elaborar su propio abono con los restos de su cocina. Por otro, el compostaje comunitario, pensado para quienes no puedan compostar en su vivienda: el Ayuntamiento habilita un punto compartido en el municipio donde los vecinos depositan a diario sus biorresiduos, que después se gestionan de forma conjunta.
Beneficios ambientales
El objetivo principal es que los restos orgánicos —cáscaras, restos de fruta y verdura, posos de café— dejen de considerarse basura y vuelvan a entrar en el ciclo biológico local en lugar de acabar en un vertedero. El compost resultante, de alta calidad, puede utilizarse como abono natural y gratuito para huertos, jardines y zonas verdes del propio pueblo.
El compost resultante puede usarse como abono gratuito en huertos y jardines, y ayuda al municipio a cumplir con la ley de residuos.
Un plan con respaldo legal
La iniciativa responde además a una obligación normativa. La Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, exige a los municipios españoles recoger y tratar de forma separada los biorresiduos. Con este sistema, Villanueva de Tapia se adelanta a esa exigencia y convierte una obligación legal en una herramienta útil para sus vecinos.
Quién impulsa el proyecto
El proyecto reúne a varias entidades: la Diputación de Málaga y Fundación Unicaja aportan la financiación a través del programa Microclimas; Málaga Más Viva colabora en su desarrollo; y Radix Circular se encarga del diseño técnico y la ejecución sobre el terreno. Con esta suma de esfuerzos, Villanueva de Tapia se convierte en uno de los municipios malagueños que empiezan a aplicar de forma práctica los principios de la economía circular a la gestión diaria de sus residuos.



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