Un año más, la Muy Antigua Hermandad del Santo Rosario cumplió con una de las citas más señaladas del mes de septiembre en clave cofrade. La corporación celebró con éxito la Procesión de Alabanza de Nuestra Señora de los Remedios en la tarde-noche del domingo 20 de septiembre, recorriendo las calles de la feligresía de los Santos Mártires, de la que es Patrona y Protectora desde 1755.
A las 18.30 horas se abrieron las puertas de la iglesia y comenzó la salida del cortejo desde su interior. En cabeza, la Cruz Alzada y los tramos de cirios, seguidos de los simpecados de la Virgen del Carmen y de los Remedios, ambas imágenes veneradas en los Santos Mártires. Poco menos de un cuarto de hora después cruzaba el dintel de la puerta la Virgen de los Remedios sobre su exquisito trono dorado que brillaba con una luz especial en una de las últimas tardes del verano malagueño.
Poco antes de la salida, en el interior de la parroquia, sonó la marcha ‹Jesús de la Pasión›, de Perfecto Artola, interpretada por la Banda de Música Maestro Eloy García de la Archicofradía de la Expiración con motivo del 50º aniversario del Nazareno, titular de la Archicofradía de la Pasión. La primera pieza que se interpretó ya en la calle fue ‹Los Remedios›, de Francisco Jesús Flores Matute.
Elegancia y sobriedad en la calle
Otras tres marchas dedicadas a la Patrona de los Santos Mártires sonarían a lo largo del recorrido por el Centro Histórico: ‹Virgen de los Remedios›, de Sergio Bueno, ‹Remedios, Reina y Patrona›, de Santiago J. Otero, y ‹¡Salve, Remedios!›, de Francisco Javier Moreno. Un repertorio de piezas musicales que encarnan la esencia de la corporación, caracterizada por procesionar siempre de frente, sin cambios de ritmo y con un sentido del gusto sobrio y exquisito.
La luz de septiembre iluminaba el conjunto de la Virgen de los Remedios, que este año contaba con varios estrenos. Entre las novedades figuraban un juego de pendientes y puñetas bordadas, donados por un grupo de hermanos de la corporación, y unas flores de talco en la peana realizadas por Alejandro Lepe.
Tras la salida, el cortejo recorrió las calles Santa Lucía, Luis de Velázquez y Ángel para llegar después a calle Granada. El paso clásico y elegante de la Virgen contrastó con la actividad de las terrazas dispuestas por los locales de la zona. Posteriormente, la procesión avanzó por la Plaza de la Constitución para transitar después por el entorno de calle Nueva y la Plaza de Félix Sáenz.
Una petalada recibió a la Virgen de los Remedios a su paso por la iglesia de San Juan, donde esperaban las representaciones de las cofradías de Dolores de San Juan y Fusionadas. Fue uno de los puntos más destacados del recorrido junto al entorno de Pozos Dulces y la Plazuela Virgen de las Penas, donde la Hermandad de las Penas abrió las puertas del Oratorio de Santa María Reina y Madre para presentar sus respetos a la corporación de los Santos Mártires.
Un repertorio de corte clásico
Nuestra Señora de los Remedios destaca por su elegancia, su bello patrimonio y su forma de procesionar, más sobria en comparación con la identidad alegre de otras cofradías de Gloria de Málaga. Esta esencia se vio reflejada en el repertorio interpretado por la Banda de Música Maestro Eloy García de la Archicofradía de la Expiración.
Durante el recorrido sonaron marchas de corte clásico como ‹Nazareno de la Salutación›, de Perfecto Artola; ‹Procesión de Semana Santa en Sevilla›, de Pascual Marquina; o ‹Nuestro Padre Jesús›, de Emilio Cebrián. Una de las novedades fue la marcha ‹Macarena›, de Jacinto Guerrero, recientemente incorporada por la formación musical en su repertorio.
La noche culminó con la entrada de Nuestra Señora de los Remedios a la parroquia de los Santos Mártires a los sones de ‹¡Salve, Remedios!›. Dentro del templo, la Virgen llegó al altar mayor con ‹Virgen de los Remedios›, finalizando así su Procesión de Alabanza.
Un fin de semana intenso en clave cofrade
La salida procesional de la Virgen de los Remedios no fue el único acto cofrade del tercer fin de semana del mes de septiembre. El sábado 19, la Virgen de los Dolores del Puerto de la Torre protagonizó un Rosario Vespertino por su feligresía. El domingo por la mañana fue el turno de la Virgen del Gran Poder, de la Cofradía de la Misericordia, que realizó el Rosario de la Aurora por las calles del Perchel. Por la tarde llegó el turno de la Virgen de los Remedios, que volverá a salir en la calle en diciembre con motivo de su Rosario Votivo, realizado cada año por el Centro Histórico.
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