Han pasado ocho días desde que las llamas cubriesen por completo al hotel Ibis de Málaga. Aunque se dio por extinguido el martes, el fuego volvía a aparecer por las ventanas de la última planta del edifico, un hecho que se ha ido repitiendo durante toda la semana. Este hecho no se debe a ninguna incompetencia de los bomberos, sino al estado actual del inmueble, que se encuentra intransitable en esta zona, y a los elementos constructivos que impiden la extinción desde el exterior.
Es por ello que los bomberos piden la retirada de parte de la fachada o del forjado superior para poder atacar directamente a las llamas y poder extinguir el incendio. Por el momento, no cuentan con dicha aprobación, por lo que tan solo pueden intentarlo con la escalera desde el exterior.
Los profesionales aseguran que, mientras no se actúe con maquinara para retirar parte de la fachada o del forjado superior, no se podrá extinguir el incendio. Mientras tanto, el edificio sigue sufriendo un deterioro importante y el riesgo de derrumbe crece de no extinguirse.
Los exteriores se encuentran vallados
Una vez garantizada la seguridad en el interior, y acompañados por efectivos de Bomberos para indicar las zonas accesibles, técnicos de la GMU realizaron el pasado miércoles una primera visita de inspección para asegurar la seguridad exterior del mismo, evitar la entrada de personal ajeno y el establecimiento de medidas para garantizar el acceso seguro al resto del inmueble para posteriores inspecciones que permitan valorar el estado de todo el edificio.



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