El cementerio de San Gabriel en Málaga contará de nuevo con una cafetería después de que el anterior establecimiento cerrara sus puertas el 31 de julio del pasado año, tras cuatro décadas de actividad. Parcemasa, la empresa municipal que gestiona el recinto, ha adjudicado uno de los locales comerciales desocupados a Suma Restauración y Catering, S. L. para desarrollar una actividad de cafetería y restauración.
La resolución pone fin a un procedimiento de arrendamiento de tres locales situados en la zona comercial del cementerio, que Parcemasa abrió para incorporar negocios complementarios a sus servicios funerarios. La convocatoria, anunciada el pasado 21 de agosto, recibió ofertas de 39 empresas, aunque 13 completaron el proceso de concreción de sus propuestas.
Más de 1.000 euros de alquiler
Esta nueva cafetería ocupará un espacio de 42 metros cuadrados y abonará un alquiler de 26 euros por metro cuadrado al mes, lo que supone una renta mensual de 1.092 euros. La oferta supera el precio inicial fijado en 20 euros por metro cuadrado, equivalente a 840 euros mensuales.
La apertura del nuevo negocio permitirá recuperar un servicio que desapareció tras el cierre de la anterior cafetería, donde trabajaban 16 personas. El establecimiento llevaba tres años en concurso de acreedores y acumulaba deudas cercanas al millón de euros. Su clausura generó protestas de los trabajadores, que acudieron durante semanas a las puertas del Ayuntamiento de Málaga para pedir que se evitara el cierre y que el servicio no fuera sustituido por máquinas expendedoras.
Una floristería ocupará otros dos locales
La resolución de Parcemasa incluye también la adjudicación de otros dos espacios comerciales a Marina Flor, que los unirá para instalar una floristería. El establecimiento dispondrá de una superficie conjunta de 84 metros cuadrados y pagará un alquiler de 30 euros por metro cuadrado al mes, lo que equivale a 2.520 euros mensuales.
Las ofertas se han evaluado teniendo en cuenta el precio propuesto, la experiencia de los solicitantes, los horarios y días de apertura, el plazo de inicio de la actividad, la adecuación de los negocios al entorno y las garantías ofrecidas, además de la documentación complementaria.
Una vez que las empresas adjudicatarias completen los trabajos de acondicionamiento de los inmuebles, la previsión es que los nuevos establecimientos puedan comenzar su actividad en un plazo aproximado de un mes.
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