La playa de Guadalmar ha vuelto a cerrar al baño de forma temporal tras registrarse un nuevo vertido de aguas fecales, apenas una semana después de que reabriera tras meses de cierre por una incidencia anterior. Este sábado 30 de mayo, la Empresa Municipal de Aguas (Emasa) ha completado la reparación de la avería, pero la restricción al baño se mantiene de forma preventiva hasta que los resultados de los análisis del agua confirmen que es segura.
Avería detectada el viernes y resuelta el sábado
La incidencia fue detectada en la tarde del viernes 29 de mayo, cuando los técnicos registraron una caída de presión en la tubería desde la estación de bombeo de Guadalmar. Los equipos de Emasa se pusieron a trabajar de inmediato para localizar el origen del problema: la rotura de la pieza de encaje de una ventosa en una conducción de 700 milímetros de diámetro, en la zona de Arraijanal.
Para poder ejecutar la reparación fue necesario paralizar la estación de bombeo de aguas residuales (EBAR) de Guadalmar, conforme a la normativa autonómica de vertidos. Una vez completados los trabajos este sábado 30 de mayo, la EBAR ha vuelto a entrar en servicio y transporta de nuevo el caudal hasta la estación depuradora del Guadalhorce, lo que ha puesto fin al vertido.
La EBAR de Guadalmar vuelve a estar operativa y el caudal ya se dirige a la depuradora del Guadalhorce
El vertido, canalizado mar adentro mientras duró la avería
Mientras se llevaban a cabo las reparaciones, el vertido se canalizó mar adentro a través de un emisario submarino de 475 metros de longitud. Esta medida, contemplada en el artículo 49.2 del Decreto 109/2015 del Reglamento de Vertidos al Dominio Público Hidráulico y al Dominio Público Marítimo-Terrestre de Andalucía, tiene como objetivo reducir al máximo el impacto ambiental de las descargas accidentales. Emasa informó desde el primer momento a la Junta de Andalucía sobre la incidencia.
La reapertura, pendiente de los análisis del agua
Aunque la avería ya está resuelta, la señalización de la zona de Arraijanal de la playa del Campo de Golf como zona de baño no autorizada se mantiene de forma preventiva. El Ayuntamiento de Málaga ha indicado que la restricción se levantará en función de los resultados de las muestras de agua que se están tomando.
Un largo historial de cierres
Esta playa lleva meses encadenando incidencias relacionadas con la red de saneamiento. En diciembre de 2025, la crecida del Guadalhorce rompió una tubería en el litoral del barrio, provocando un vertido con presencia de la bacteria E. coli que obligó a prohibir el baño. Aunque la restricción se levantó en marzo, en mayo volvió a detectarse la rotura de un gran colector en la desembocadura del río.
Como solución provisional, Emasa puso en marcha el 22 de mayo un sistema de aprovechamiento en sentido inverso de las canalizaciones de agua regenerada para conducir las aguas residuales hasta la depuradora, a la espera de concluir las obras de reparación definitiva. Fue al terminar esos trabajos cuando la playa reabrió hace una semana. El nuevo cierre llega, por tanto, en un momento especialmente sensible para los vecinos y usuarios de este tramo del litoral malagueño.
Zona afectada
La restricción de baño afecta a la playa de Guadalmar, en el entorno de Arraijanal y la playa del Campo de Golf. Su levantamiento depende exclusivamente de que los análisis del agua ofrezcan resultados favorables.



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