La semana que se acaba ha estado plagada de malos ratos en el Cercanías de Málaga. Los usuarios no recuerdan tantas incidencias acumuladas como las vividas en estos días. Un fallecido a principios de semana y un sinfín de demoras y problemas a finales han coronado un servicio bastante errática en los trenes de Renfe.
De hecho, ha superado el centenar de incidentes cotejados por la red ferroviaria, especialmente a medida que fue llegando el fin de semana. Todos con dos mensajes que los viajeros han memorizado estos días: «Circula con una demora de x minutos» y «El tren x no presta servicio».
Lo más grave, sin duda, tuvo lugar la noche del lunes, cuando una persona fue arrollada por uno de los trenes a la altura de la localidad fuengiroleña de Torreblanca. El suceso propició que los viajeros estuvieran más de una hora detenidos dentro del convoy. Al principio, ante la falta de información, se vivieron escenas de inquietud y hasta pánico por momentos, puesto que el grave accidente de Urda aún está en la retina.
Posteriormente, cuando algunos usuarios conocieron el fatal desenlace, hasta que el cuerpo no fue retirado de las vías y no fueron liberados no se rebajó el tenso momento. La consecuencia fue la interrupción de la prestación del servicio entre el tramo entre Benalmádena durante unas horas.
Al día siguiente, el servicio quedó restablecido desde primera hora, si bien el tramo entre las dos localidades occidentales de Málaga empezó a ser un foco de problemas. Más allá de las incidencias que habitualmente reporta Renfe desde sus canales oficiales, los usuarios del Cercanías llevaron a redes sociales algunos inconvenientes, como un desalojo el jueves después de que comenzara a salir humo de uno de los vagones, lo cual propició otro foco de inquietud a bordo.
La línea C-1, la que conecta el centro de la ciudad con Fuengirola y atraviesa puntos neurálgicos como Torremolinos, Benalmádena, Aeropuerto o Plaza Mayor, ha sido la que registrado más incidencias, bien por las demoras, bien por momentos de cese del servicio. Especialmente se han focalizado en el tramo final de la línea.
Casi una hora esperando
Eso sí, el pico de retrasos tuvo lugar el viernes 6, cuando el C-2 pasó 40 minutos más tarde de lo habitual a la altura de la estación de Los Prados.
Amén del malestar por la interrupción de horarios, de cuya puntualidad dependen muchos de los trabajadores de las zonas del oeste de Málaga y los pueblos, los usuarios han reportado otros problemas menores como el fallo de la megafonía interna del tren (con momentos de comunicación por parte del maquinista), algunos letreros indicativos o incluso momentos un tanto surrealistas, como la activación de las señales acústicas de cierre de puertas con el tren en plena marcha.
Los retrasos, además, han hecho que en algunas estaciones centrales, como la del centro o María Zambrano, hayan generado colas bastantes extensas, algunas de varias filas y que propiciaron el caos a la hora de respetar el orden de acceso a unos trenes ya de por sí bastante congestionados en su funcionamiento normal.
101tv pudo corroborar que al menos dos de los trenes tuvieron que pasar por el taller a lo largo de la semana para arreglos o revisiones y que Adif está intentando mejorar los procesos para restablecer su normalidad y puntualidad de cara a la semana entrante.



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