El Málaga-Almería ha finalizado en tablas y se ha quedado todo abierto para la vuelta. A pesar de ello, Rubí cree que el empate ante los blanquiazules «no es mal resultado y ha sido justo», aunque al mismo tiempo no baja la guardia y aclara que el equipo «no está confiado y está todo abierto para la vuelta».
Rubí ha valorado el partido, pareciéndole un «resultado justo», y aclarando que la intención era buscar la victoria en La Rosaleda: «Yo creo que el resultado es justo. Es verdad que hemos hecho un partido fuera de casa súper serio. Hemos hecho un partido a nivel defensivo donde creo que hemos minimizado mucho a un gran rival, que genera mucho más. También nosotros solemos generar más de lo que hemos hecho hoy. Sí que en alguna transición al final me llevaba la sensación de que podía venir nuestro gol. Estábamos incluso algo más cerca que ellos, pero si analizo el partido entero ha pasado poca cosa en las porterías y me parece que el resultado es justo».
El partido ha sido muy igualado y parece que los equipos se conocen al milímetro, lo que el técnico catalán aclara: «Sinceramente yo creo que cuando dos equipos se conocen tanto y los dos equipos aplican el plan de trabajo defensivo tan a rajatabla con pocos resquicios, se produce un choque de fuerzas que hace que parezca que pasan pocas cosas, pero porque realmente los dos equipos están muy concentrados. Nos conocíamos mucho cómo tapar líneas de pase, qué jugadores no podían recibir balón y a nosotros de momento eso nos interesaba. Nos interesaba que por lo menos en nuestra portería pasaran pocas cosas. El ritmo desde arriba puede parecer una cosa, desde abajo yo te digo que los jugadores se han vaciado».
El partido ha estado declarado de alto riesgo por altercados que ocurrieron en el pasado entre aficiones, acerca de la pregunta de si ha notado hostil el ambiente, responde: «No, bueno, son cosas que hablas durante la semana, de lo que nos vamos a encontrar. Yo te tengo que decir que el ambiente hostil a lo mejor lo habéis notado en alguna cosa vosotros, pero a nosotros nos han tratado con respeto al 100 %. Y quiero felicitar a las dos aficiones: la del Málaga por su comportamiento y la nuestra porque ha estado de chapó, porque eran poquitos ahí en la esquina, pero les oíamos un montón. Vamos a ver pues si ahora en casa nos podemos comportar igual de bien».
Rubí ha variado mucho el esquema de juego con los cambios que ha ido realizando durante el choque y explica la intención de cada uno de ellos: «Tenemos que acostumbrarnos a que a los jugadores se les puede cambiar, no pasa nada. Fíjate que el trabajo que hacían Miguel de la Fuente y Sergio Arribas para tapar la salida de tres del Málaga, con los mediocentros que iban bajando, los ha desfondado. Entonces, cuando el entrenador ve que ahí está faltando un poquito más de intensidad de presión, lo que busca es mejorar. Si cambias a Arribas, cambias a Arribas; si cambias a Miguel, cambias a Miguel. Tranquilidad, tranquilidad, que el que entra es igual de bueno que el que sale y obviamente sabemos qué buscamos».
Más allá del resultado, el preparador buscaba conseguir solidez en el juego: «Por supuesto, para nosotros ganar aquí era muy importante, pero también era muy importante la sensación de solidez que hemos dado, creo que eso es clave. El trabajo que han hecho los jugadores a nivel táctico, el orden, la disciplina, el sufrir tan poco en un gran estadio, con un gran equipo y unos grandes jugadores… creo que eso se pone en valor. Por supuesto, hubiéramos querido también amenazar un poquito más, pero, como digo, ellos también nos conocen a nosotros y no nos ha sido fácil».
Las porterías a cero era un debe a resolver del Almería, a lo que el técnico aclara: «Mira, de los últimos seis partidos llevamos tres porterías a cero, cosa que yo siempre he estado defendiendo: que el equipo últimamente defendía mucho mejor y que nos habíamos llevado alguna penalización de gol un poco atípica. Por lo tanto, para mí y para los futbolistas, hasta cierto punto considerábamos que podíamos sacar la portería a cero y hemos hecho muchas ayudas».
El entrenador del Almería reincide en el discurso de que el empate es buen resultado, aunque prefiere tener los pies en el suelo: «Es un poco lo que he comentado antes, no quiero confundir a nuestros futbolistas y a nuestra afición para nada, está todo abierto. Pero, claro, tú ponte que hubiéramos ido al partido de vuelta habiendo perdido 2-0, por decirte algo, o perdiendo por un gol; todo luego se complica un poco más. No hay nada hecho, pero el resultado, vista la trayectoria del Málaga —no sé si ha perdido tres partidos en casa en todo el año—, sin haber renunciado a ganar —porque hemos acabado con Nico, con Morcillo y hemos seguido con Embarba».



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