El técnico del Almería valora a su rival de la final, el Málaga CF, y comenta que es un equipo que, en caso de no hacerlo contra el cuadro indálico, «es un aspirante a regresar a Primera División dentro de muy poco». Rubí está ante el que puede ser su segundo ascenso como entrenador rojiblanco, aunque defiende también que será complicado de conseguir y que la eliminatoria será «muy igualada».
Debido a que el Almería tenía como objetivo inicial el ascenso, Rubí valora si la presión de estar «obligados» a volver a Primera le puede jugar una mala pasada al equipo: «Nosotros no somos nadie para decir si el otro tiene la obligación de ascender o no, eso es una cosa que tienen que decidir ellos. Nosotros queremos subir, está claro, es el objetivo que se ha marcado en el club; no hemos podido conseguir esas dos plazas pero hemos llegado a la final y los mínimos exigibles los estamos haciendo».
Junto a ello, el técnico destaca que los cuatro equipos que subieron de 1 RFEF juntos están ahora peleando por regresar a Primera División: «Fíjate, los cuatro equipos que subieron de 1ª RFEF a Segunda: era el Dépor que ha subido, el Castellón que se ha eliminado en playoff y otro es el Córdoba que ha hecho una gran temporada. Son equipos que vienen de Primera RFEF, con historia, que han limpiado la negatividad y han entrado en la categoría con la ilusión de haber sufrido hace poco; la parte más negativa del fútbol genera una energía muy buena. Tengo claro que el Málaga, si no lo hace con nosotros, es un claro aspirante a volver a Primera».
El preparador catalán realiza una valoración de su equipo de cara al choque: «A tope, el equipo está de 10. El tema que intentamos manejar más es la presión, con la relatividad de que es un partido de fútbol y que no nos tiene que cargar de más para hacer lo que queremos, pero por lo demás: ilusión, ganas, hambre, deseo de vivir el momento y generar historia… todo eso lo tenemos a tope».
Llegar a una final del playoff, con el nivel físico que requiere, es complicado de gestionar en cuanto a los minutos y lesiones, por ello aclara: «Todo el mundo, menos André, totalmente disponible; puede haber algún jugador con alguna molestia, pero lo mínimo. Tenemos aún tiempo porque jugamos mañana por la noche; jugamos el sábado, el martes y ahora el domingo. Es una semana más o menos normal, pero la ilusión que llega a los futbolistas hace que ni nos digan si tienen algunas molestias, porque todos quieren estar».
Todo el que haya visitado La Rosaleda sabe que el ambiente que se vive en Martiricos es especial, aunque al técnico almeriense esto no le preocupa: «Por suerte, para todos los que vivimos el fútbol con tanta ocasión, es que todos los estadios están muy llenos y son ambientes que ya has vivido. Tenemos futbolistas que han jugado en Primera con estadios llenos a rebosar y con más afluencia, y a partir de ahí sabemos que la afición rival va a apretar y animar con deportividad, pero el número no es tan importante porque los 15.000 de Castellón también hacían mucho ruido. Eso me preocupa poco, me preocupa más que nos salga un partido en el que juguemos bien».
Sobre el papel de favorito, Rubí no se moja y defiende que cualquiera de los dos se puede llevar el gato al agua: «Realmente el favoritismo es del 50%, no veo que sea una situación como que jueguen los dos equipos de siempre de España contra uno de abajo. Un equipo ha hecho 74 puntos, otro 73, y está todo muy igualado; a mi modo de ver, no hay un favoritismo claro»
El partido se decretó de alto riesgo por La Liga, a lo que el técnico del Almería aboga por la hermandad de las aficiones: «Estamos hablando de aficiones andaluzas. Abogo por la hermandad total; que haya pasado alguna cosa concreta con tantos años de historia de los dos clubes no empaña la relación que hay. Yo he sentido siempre aquí buena relación con Granada, Cádiz, Córdoba, Málaga y creo que no va a ser nada diferente a esto, y nos tenemos que centrar en analizar lo deportivo. Luego, las cosas que puedan pasar en un terreno de juego pasan ahora y en la Liga, pero es normal porque los futbolistas lo viven».
Después de su pase ante el Castellón, el entrenador cuenta cómo vivió el Málaga-Las Palmas, partido en el que se iba a decidir su próximo rival: «El partido lo vi con dos libretas: una que ponía Las Palmas y otra que ponía Málaga. Tenía que estar con dos libretas y lo vi con un estado de alegría por nuestro pase. Ellos nos conocen muy bien, nosotros les conocemos muy bien y a estas alturas hay pocos secretos ya entre equipos. En la primera parte de Castellón lo pasamos mal, en la segunda mejor; y en el partido de casa salimos mal en la primera parte, pero la reacción al 1-2 es buena».



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