El hombre investigado por la muerte de una bebé de 16 meses en el municipio sevillano de Bormujos ha defendido su inocencia este miércoles ante el Juzgado de Instrucción número 11 de Sevilla. Según su versión, el suceso habría sido fortuito: la menor se encontraba en la ducha cuando él se ausentó brevemente para coger una toalla y, al regresar, observó cómo el agua caliente caía sobre la niña tras escuchar un grito.
Sin embargo, la acusación particular, ejercida por la familia de la menor, cuestiona de forma contundente esta explicación. Su letrado sostiene que existen «lagunas relevantes» en el relato y que las lesiones sufridas por la pequeña no encajan con un accidente doméstico de esas características.
Medidas cautelares: sin prisión, pero con restricciones
Tras la vista celebrada en el Prado de San Sebastián, la magistrada ha optado por mantener al investigado en libertad provisional, descartando su ingreso en prisión en este momento inicial de la instrucción.
No obstante, para reducir el riesgo de fuga, se han adoptado varias medidas cautelares: deberá comparecer en el juzgado dos veces al mes, se le ha retirado el pasaporte y tiene prohibida la salida del territorio nacional.
Estas decisiones se alinean con la solicitud del Ministerio Fiscal, que también había pedido la retirada del documento de viaje y la obligación de personación periódica, considerando que los hechos podrían encajar, de forma provisional, en un posible homicidio por imprudencia.
El debate judicial: imprudencia o delito más grave
En el auto, la jueza subraya que, por ahora, no existen indicios suficientes que apunten a una acción intencionada. En esta fase inicial, apunta a que los hechos podrían encuadrarse dentro de un supuesto de homicidio imprudente, conforme al artículo 142.1 del Código Penal.
La defensa del investigado ha solicitado que no se impongan medidas restrictivas, mientras que las acusaciones particulares, en representación de los padres de la menor, han pedido su ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza. De forma subsidiaria, han planteado una fianza de 150.000 euros.
Investigación en marcha: un caso aún sin respuestas cerradas
La causa se encuentra todavía en una fase inicial, tal y como han recordado las partes personadas en el procedimiento. El letrado de la familia paterna ha subrayado que el caso está en un momento «embrionario» y que será necesario esperar a la evolución de la instrucción para valorar si las medidas adoptadas deben endurecerse o modificarse.
Mientras tanto, continúan pendientes informes clave, entre ellos el elaborado por el Grupo de Homicidios y el dictamen definitivo de la autopsia, que serán determinantes para esclarecer lo ocurrido.



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