La Policía Local de Santiponce ha sorprendido a un conductor mientras llenaba garrafas de combustible en una gasolinera del municipio sevillano. Los agentes localizaron 2.250 litros de carburante que, según las sospechas policiales, podrían estar destinados al abastecimiento de embarcaciones vinculadas al narcotráfico.
Según ha informado el cuerpo municipal, el conductor transportaba en su furgoneta un total de 110 garrafas de 25 litros de capacidad cada una. En el momento de la intervención, ya había conseguido llenar 90 de estos recipientes, acumulando una importante cantidad de combustible cuyo destino está siendo investigado.
Investigan el destino del combustible
Tras la intervención de la Policía Local de Santiponce, agentes de la Guardia Civil acudieron para prestar apoyo durante el operativo. Una vez realizadas las primeras diligencias, el instituto armado se hizo cargo de la investigación para esclarecer los hechos.
Según ha señalado la Policía Local, el combustible localizado podría estar destinado presuntamente al abastecimiento de embarcaciones relacionadas con el narcotráfico, aunque por el momento no se ha confirmado que existiera esa vinculación.
El cuerpo municipal también ha indicado que la actividad investigada podría estar tipificada en el artículo 568.2 del Código Penal, para el que menciona penas de prisión de entre tres y cinco años. La posible aplicación de este precepto dependerá de los hechos que finalmente se acrediten. Por ahora, no ha trascendido si el conductor fue detenido o investigado, ni se han facilitado más detalles sobre el destino previsto para el carburante.
La colaboración vecinal fue determinante
La Policía Local de Santiponce ha destacado especialmente la importancia de la colaboración ciudadana, que, según ha explicado, resultó determinante para poder llevar a cabo esta actuación. El cuerpo municipal ha agradecido también el apoyo de los agentes de la Guardia Civil que participaron en el operativo y asumieron posteriormente las diligencias.
La investigación continúa ahora en manos de la Guardia Civil, que deberá esclarecer el destino de los 2.250 litros de combustible y determinar si existen indicios de una posible relación con el abastecimiento de embarcaciones vinculadas al narcotráfico.
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