La Junta de Andalucía ha pedido disculpas por el error en la adjudicación de plazas de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla, que ha dejado a 20 estudiantes pendientes de una solución para continuar sus estudios. El fallo técnico, registrado durante la última fase del proceso de admisión del Distrito Único Andaluz (DUA), provocó que se asignaran 41 plazas por encima del límite autorizado en dos titulaciones universitarias.
El consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación, Jorge Paradela, ha lamentado este viernes lo sucedido y ha reconocido los perjuicios ocasionados a los alumnos que inicialmente habían conseguido una plaza y posteriormente vieron anulada su admisión. Durante una entrevista en «Canal Sur Radio», Paradela ha pedido «disculpas por la situación» y ha expresado su confianza en encontrar alternativas para todos los afectados.
La Junta busca soluciones para los 20 estudiantes afectados
El error se produjo durante el procedimiento de adjudicación desarrollado entre el 20 y el 25 de septiembre y afectó a los grados en Análisis Económico y Relaciones Laborales y Recursos Humanos de la Universidad Pablo de Olavide.
La incidencia permitió admitir a más estudiantes de los contemplados en la oferta oficial de ambas titulaciones, lo que obligó posteriormente a revisar las adjudicaciones y dejar sin efecto algunas de las plazas concedidas.
Según ha explicado el consejero, actualmente son 20 los estudiantes para los que se están buscando soluciones individualizadas. La Administración autonómica mantiene contactos con los afectados para estudiar las alternativas disponibles en función de sus preferencias académicas. «Está habiendo un contacto diario con cada uno de esos 20 alumnos y hay muchos casos resueltos. Confío en que encontraremos solución para todos», ha asegurado Paradela.
El responsable autonómico se ha mostrado «convencido» de que será posible resolver todas las situaciones mediante la asignación de otras titulaciones solicitadas previamente por los estudiantes o su reubicación en plazas equivalentes.
Algunos alumnos podrían tener que estudiar fuera de Sevilla
Una de las principales consecuencias del fallo es que los estudiantes afectados no tienen garantizado poder continuar su formación en la Universidad Pablo de Olavide. Según han explicado fuentes de la institución académica a «Europa Press», el Distrito Único Andaluz ofrecerá a estos alumnos la posibilidad de acceder a grados que todavía dispongan de plazas libres en las universidades públicas de Andalucía.
Esta alternativa podría permitirles cursar estudios similares a los que habían elegido inicialmente, aunque no necesariamente en Sevilla. Algunos estudiantes podrían verse obligados a trasladarse a otros campus universitarios si las vacantes disponibles se encuentran fuera de la capital hispalense.
La situación introduce una dificultad añadida para quienes habían planificado el curso contando con una plaza en la UPO, ya que un posible cambio de universidad podría alterar sus desplazamientos habituales o incluso sus necesidades de alojamiento. Por el momento, no se ha detallado cuántos estudiantes podrán permanecer en Sevilla ni cuántos tendrán que aceptar una alternativa en otra provincia.
La Pablo de Olavide explica por qué no puede ampliar las plazas
La UPO ha reconocido la gravedad de la incidencia, aunque ha aclarado que no tiene capacidad para mantener las admisiones realizadas por encima del límite establecido. Cada titulación universitaria cuenta con un número máximo de plazas autorizado previamente, recogido en la oferta oficial que aprueba anualmente el Consejo de Gobierno de la institución.
Por este motivo, aunque el sistema informático permitiera adjudicar más plazas de las previstas, la universidad no puede ampliar unilateralmente el número de estudiantes admitidos.
La UPO ha reconocido «la gravedad de los hechos y del perjuicio que supone para el estudiantado afectado», pero ha insistido en que debe respetar los límites establecidos legalmente. Esta circunstancia ha obligado a dejar sin efecto algunas de las admisiones y a trasladar la búsqueda de alternativas al conjunto del sistema universitario público andaluz.
Mientras tanto, la Junta mantiene su compromiso de encontrar una salida para todos los afectados. La principal incógnita sigue siendo dónde podrán estudiar finalmente los 20 alumnos que continúan pendientes de una solución tras haber recibido inicialmente una plaza universitaria que después quedó anulada
Síguenos en redes






