La primera entrevista de Feliciano Fernández como hermano mayor de la Hermandad de la Esperanza de Triana, concedida al programa ‹Al Cielo› de 101TV, dejó claras las líneas, propuestas e ideas del nuevo mandato que se extenderá hasta 2030. Tras lograr una incontestable mayoría respaldada por más de 2.000 hermanos, el hasta ahora candidato alternativo a las elecciones de la corporación trainera trató todos los temas
Recuperar la vida de hermandad
Fernández explicó que una de sus principales preocupaciones es devolver el protagonismo a los hermanos, al considerar que la corporación había perdido parte de su vida interna. Señaló que muchos hermanos le transmitieron durante la campaña que echaban en falta un clima de mayor libertad y participación, convencido de que una hermandad no puede sostenerse sin el compromiso activo de sus miembros.
En este sentido, aseguró que la imagen exterior de la corporación era mejor que la realidad que se vivía puertas adentro, recordando que las dependencias de la hermandad permanecían habitualmente vacías y que las convivencias dejaron de celebrarse por la escasa asistencia. Como ejemplo, destacó la reducida participación en la misa celebrada el viernes anterior a las elecciones en la Capilla de los Marineros, con una presencia prácticamente testimonial de miembros de la junta de gobierno.
Transparencia y decisiones compartidas
El nuevo hermano mayor anunció la puesta en marcha de una auditoría para conocer con exactitud la situación económica de la hermandad, cifrando la deuda acumulada en torno a los dos millones de euros. Asimismo, defendió que las grandes decisiones deben volver a someterse al criterio de los hermanos en cabildo, convencido de que ello no supone populismo, sino devolver el protagonismo a quienes forman la corporación.
En esa misma línea, lamentó que asuntos relevantes, como las obras en la Capilla de los Marineros o el cambio del color previsto para el manto de Borrero, no fueran explicados previamente a los hermanos durante los cabildos correspondientes.
«Los hermanos de la Esperanza de Triana nos enteramos por los periódicos de la obra en la Capilla, días después de un cabildo donde no mencionaron nada».
Una Esperanza abierta a todos
Otro de los ejes de su intervención fue la dimensión evangelizadora de la hermandad. Fernández defendió que la devoción a la Esperanza no puede limitarse a un ámbito concreto y anunció una mayor implicación en barrios como el Polígono Sur, donde aseguró que su candidatura recibió un respaldo mayoritario. A su juicio, durante la misión no se atendieron suficientemente las necesidades planteadas por los párrocos y confirmó que la parroquia de La Oliva será incorporada a futuras iniciativas al considerarla una referencia para numerosos trianeros.
El hermano mayor insistió en que la Esperanza debe ser verdaderamente de todos y que privar a una comunidad de esa devoción supone también debilitar su esperanza, adelantando numerosos proyectos destinados a acercar aún más la corporación a toda la sociedad.
Elecciones, patrimonio y uso del censo
Fernández también abordó el proceso electoral, afirmando que existieron actuaciones que despertaron sospechas sobre un posible uso indebido del censo electoral, motivo por el que su candidatura remitió varios escritos al Arzobispado. Igualmente, lamentó la falta de información sobre aspectos organizativos de la votación hasta muy pocos días antes de la cita electoral.
Respecto al patrimonio, criticó el anuncio continuado de estrenos y adquisiciones durante la campaña, considerando que algunas decisiones pudieron tener una evidente repercusión electoral. Además, cuestionó la escala de prioridades presupuestarias, al señalar que determinadas piezas textiles superan incluso la inversión destinada a la acción caritativa.
Consenso y futuro
El nuevo hermano mayor desveló que antes de las elecciones intentó alcanzar una candidatura de consenso con Guillermo Revuelta, llegando incluso a ofrecer la retirada de la suya si se aceptaba excluir a una persona de la futura junta que, a su juicio, dificultaba ese entendimiento.
«GUILLERMO REVUELTA sería hoy hermano mayor si hubiera aceptado nuestra única condición de no llevar a un miembro de junta que no genera consenso».
Mirando al futuro, anunció que la hermandad trabajará para conmemorar en diciembre de 2027 el centenario del besamanos celebrado en San Jacinto y estudiará la posibilidad de que varios tramos de nazarenos partan desde ese templo para evitar espacios considerados poco adecuados para la preparación de la estación de penitencia.
También dejó abierta la puerta a analizar el posible regreso de la Banda de Santa Ana de Dos Hermanas y la continuidad de Las Cigarreras, decisiones que serán estudiadas por la nueva junta de gobierno.
La Madrugá y la colaboración entre hermandades
Fernández reclamó una mayor colaboración entre las hermandades de la Madrugá para solucionar los problemas de cruces e incidencias que se producen cada año. Aseguró conocer un plan del CECOP que permitiría resolver la inmensa mayoría de estas situaciones mediante una modificación del orden de paso y defendió que ha llegado el momento de dejar a un lado los intereses particulares para buscar soluciones conjuntas.
Asimismo, anunció que las incidencias que afectan especialmente a la calle Pureza serán trasladadas formalmente al CECOP, al considerar que trascienden el ámbito cofrade para convertirse en una cuestión de orden público.
Puentes con otras hermandades
En el capítulo de relaciones institucionales, confirmó la próxima reunión con Fernando Cabezuelo para reforzar la colaboración entre ambas corporaciones, estudiar la posible visita de los Armaos a Triana y desarrollar proyectos conjuntos, sin perder de vista que las prioridades inmediatas seguirán siendo las iniciativas de carácter caritativo.
También quiso lanzar un mensaje de unidad al referirse a la Macarena, subrayando la profunda devoción que siente por la imagen y recordando su vinculación personal con el Hospital de la Macarena, donde ejerció como médico durante años.
«El que diga que la Macarena no es su Virgen está cayendo en la idolatría y en el becerro de oro. ¡La Virgen es una!».
La entrevista concluyó con un llamamiento a la reconciliación y a la participación de todos los hermanos para construir una nueva etapa en la Hermandad de la Esperanza de Triana, basada en el diálogo, la convivencia y el compromiso común.



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