La Esperanza de Triana ha protagonizado la mañana del, 21 de septiembre, con un nuevo cambio de vestimenta que ha levantado todo tipo de opiniones, gustos y preferencias.
Lo cierto es que la presentación de la Dolorosa ha destacado por el homenaje de la corporación trianera al pueblo de Ceuta por los últimos sucesos acontecidos. En este sentido, la junta de gobierno ha tenido a bien colocar en la cintura de la Dolorosa una estrella que fue donada por la hermandad del Rocío de Ceuta.
Por otra parte, la Esperanza de Triana luce el manto bordado en oro fino sobre terciopelo morado, pasado por el taller de Charo Bernardino en 2022, creado a partir de piezas de los hijos de Miguel Olmo en 1917 y del taller de Santa Isabel en 1951.
Además, la Virgen porta para la ocasión la saya de terciopelo azul real, realizada en el año 2000 por el taller de Fernández y Enríquez, que reutilizó algunas piezas de las antiguas caídas del palio del taller de Santa Isabel de 1951.
Como toca de sobremanto, luce la realizada también por el taller de Fernández y Enríquez en 1998, con diseño de Javier Sánchez de los Reyes Envolviendo el rostro de la Esperanza vemos un tocado de encaje de alençon. Luce un pañuelo de encaje de punto de aguja.
El conjunto se completa con diversas joyas, destacando el puñal y el ancla de oro de orfebrería Triana, la estrella donada por la hermandad del Rocío de Ceuta, broche de Santa Ana, Cruz Naval Militar, rosario de oro del siglo XVIII; resaltando el estreno de otro broche de platino y diamantes donado por un hermano Por último, la Esperanza porta sobre sus benditas sienes la corona del canasto decimonónico de Justino de Guzmán de 1891, con ráfaga de 1937 realizada por Gabriel Medina.
Derogación de las normas costaleriles
La junta de gobierno de la Hermandad de la Esperanza de Triana ha suprimido el reglamento interno de los costaleros del Santísimo Cristo de las Tres Caídas y de Nuestra Señora de la Esperanza. De esta forma se cumple uno de los compromisos adquiridos por Feliciano Fernández en su candidatura a hermano mayor de la corporación trianera.
Con la derogación de las normas desaparecen las limitaciones que establecían un máximo de 25 años de pertenencia a la cuadrilla y fijaban en 50 años la edad máxima para formar parte de ella.
Es por ello que la supresión de la normativa actual otorgará total libertad, confianza y certeza a los actuales capataces, Paco Ceballos y Juanma Cantero. Será el próximo mes de enero cuando la hermandad convoque la tradicional igualá en la que podrán participar todos los hermanos de la corporación sin mayores requisitos añadidos.
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