La Banda de Cornetas y Tambores del Sol anunció el pasado 16 de julio que José Pardiñas dejaba de ser el director de la formación musical tras más de veinte años en el cargo. Además de esta salida, también se informó de la conclusión del mandato de la actual junta directiva que será relevada en próximas fechas.
Cuatro contratos perdidos en 18 años
A pesar de que la formación reconozca en el comunicado que la junta saliente ha protagonizado una de las etapas más estables, fructíferas y de mayor crecimiento institucional de la historia de la banda, los datos indican todo lo contrario. La pérdida de cuatro contratos en la Semana Santa de Sevilla y el no haber conseguido ninguno nuevo en estos años evidencia la profunda crisis y el relevo generacional que necesitaba la institución.
El primer contrato que perdió José Pardiñas como director fue el de la Misión en 2008, al que le siguieron el de las Aguas en 2012, el de la Exaltación en 2018 y el del Cerro en 2025. Estos cuatro contratos fueron reemplazados por las Cigarreras, las Tres Caídas de Triana, Paso y Esperanza y la Centuria respectivamente. No obstante, a pesar de perder cuatro contratos la dirección no supo reemplazar estos acuerdos por otros nuevos que nunca llegaron. Tanto es así que la formación lleva diecinueve años sin conseguir un nuevo contrato en la Semana Santa hispalense. El último fue el Cerro en 2007 que finalmente terminaron perdiendo en mayo del año pasado.
Por otra parte, la banda tampoco genera el consenso y la unanimidad entre los hermanos de las cofradías que actualmente acompañan en la Semana Santa de Sevilla. Es el caso de su propia hermandad del Sol en la que varios miembros de la actual junta de gobierno propusieron que la Agrupación Musical «Virgen de los Reyes» hiciera el recorrido de ida a la Catedral. Algo similar sucede en la Borriquita donde un importante grupo de hermanos macarenos prefieren a la Banda de la Centuria Romana Macarena. Por último, entre algunos hermanos del Baratillo también existe el deseo de que una banda de música acompañe a la Piedad, tal y como sucedió en su coronación canónica.
La mayoría de estrenos, desechados
Las salidas de la Misión, las Aguas, el Cerro y la Exaltación vinieron acompañadas de un sinfín de cambios en la dirección musical de la banda que generaron una crisis de identidad musical. La falta de consenso para definir un estilo propio, el veto de las marchas clásicas de Manolo Esteban y el fracaso de la mayoría de nuevas marchas confirmaron el estancamiento de una banda cada vez menos atractiva para el músico, las hermandades, el público y los propios compositores.
En total han sido más de treinta estrenos los que la banda ha terminado quitando de un repertorio muy cambiante. Marchas contemporáneas como «Longinos», «Dimas», «Gestas», «En tu memoria, Madre», «Duerme en tu regazo», «El momento de Ella», «La Exaltación», «El Cáliz», «El Principio de un Sueño», «El Renacer», «Eclipse», «Sol y Azahar», «Cirineo», «La Esperanza», «Lázaro», «Calvario» , «Ecos de la Pasión» o «Ave María Dolorosa» fueron retiradas del repertorio junto a la decena de marchas clásicas compuestas por Manuel Esteban.
A todo esto hay que sumarle la falta de autocrítica que ha tenido la junta directiva saliente y la dirección musical en los últimos años. Por muchos es sabido que integrantes de la dirección de la banda y otros tantos músicos han querido culpabilizar al programa cofrade, ‹Al Cielo› del estancamiento de una institución que lleva diecisiete años sin conseguir un nuevo contrato en la Semana Santa de Sevilla. Lo que resulta sorprendente es que centren la culpa en un espacio televisivo que aún no se emitía cuando perdieron la Misión, las Aguas y la Exaltación.
El crecimiento del resto de bandas de cornetas
Este estancamiento coincidió con la llegada de Bandas de Cornetas y Tambores procedentes de otras ciudades de Andalucía a la Semana Santa de Sevilla. Fue el caso de la irrupción de Rosario de Cádiz con cuatro contratos nuevos en menos de ocho años o la presencia testimonial de Paso y Esperanza de Málaga, la Salud de Córdoba o el Nazareno de Huelva. A esto también habría que sumarle la notable evolución que adquirió la Centuria tras el cambio generacional protagonizado entre Pepe Hidalgo y Paco Moraza.
Los contratos que consiguieron las bandas gaditanas, cordobesas o malagueñas evidenciaron que el Sol no era ni opción ni preferencia para las hermandades de la Semana Santa de Sevilla que buscaban nueva banda. Tanto es así que las Tres Caídas de Triana la sustituyó en las Aguas, Paso y Esperanza en la Exaltación y la Centuria en el Cerro.
Un desinterés generalizado apoyado por las cifras
Todos estos motivos han generado un patente desinterés y desilusión por parte de las nuevas generaciones hacia una banda que el pasado mes de mayo recibió la medalla de la ciudad y que sirvió como banda sonora para el estreno de la serie «Berlín» junto a la artista internacional, Rosalía. Es por ello que el actual desapego generado puede manifestarse en las reproducciones de sus últimas marchas como «Cuando Triana se va» que no supera las 7.000 reproducciones en YouTube o «La Borriquita» que ni ha llegado a las 3.000 visitas.
Por el contrario otras bandas de cornetas y tambores como Rosario de Cádiz han alcanzado 140.000 reproducciones con «Aguas», mientras que Tres Caídas ha logrado 70.000 clicks con el estreno «El Hijo de la Esperanza» o Cigarreras ha hecho lo propio con 60.000 views con la nueva marcha de Manuel Alejandro González Cruz titulada, «Yo soy la Luz del Mundo».
También resulta especialmente llamativo que bandas que no tocan en la Semana Santa de Sevilla como el Despojado de Granada o la Elevación del Campo de Criptana tengan más oyentes mensuales en Spotify que el Sol. La distancia es amplia respecto a Rosario de Cádiz, que ronda los 59.000 oyentes mensuales, Las Cigarreras, con más de 43.000, y Tres Caídas de Triana, con alrededor de 37.000. Por detrás se sitúan el Despojado de Granada, con cerca de 17.000 oyentes, Presentación al Pueblo de Dos Hermanas con unos 15.500, la Centuria Romana Macarena con alrededor 13.400, y la Elevación de Campo de Criptana, con cerca de 9.000. De esta manera, el Sol aparece como la última de este grupo de ocho grandes bandas de cornetas y tambores en audiencia mensual en Spotify con 5.8000 oyentes mensuales
Un necesario relevo generacional
De esta forma, José Pardiñas se une al elenco de históricos directores que renunciaron a sus cargos a causa del manifiesto desgaste, desactualización y estancamiento que genera todo dirigente que lleva varias décadas al frente de una misma institución.
El primero en ser relevado fue Pepe Hidalgo en la Centuria, aunque años más tarde le siguieron otros directivos como Francisco José Gómez en la Encarnación, Juan Ramírez en Virgen de los Reyes, Luis Palacín en la Presentación al Pueblo de Dos Hermanas o más recientemente Francis González Ríos en la Sangre de San Benito.
El caso del Sol vuelve a demostrar la necesidad que tienen las bandas en renovar periódicamente a su junta directiva si verdaderamente quieren actualizarse y renovarse para no caer en la autocomplacencia del estancamiento que solo les conducirá al más abismal fracaso.



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