«Un bicicletero y un parking de patinetes por el que ni se podía pasear ni los niños podían jugar». Así justificaba el pasado martes 16 de septiembre José Luis Sanz, alcalde de Sevilla, la eliminación de un espacio reservado para dejar la bicicleta en La Plaza Nueva, cuando presentaba sus últimas novedades sobre las obras de renovación acometidas en esta ubicación.
Cuando en octubre del año 2024 arrancaron las obras de la plaza frente al Ayuntamiento, la Gerencia de Urbanismo de Sevilla afirmaba que había que ordenar un mobiliario que suponía «verdaderos obstáculos» y recuperar un espacio «diáfano». El proyecto prometía recolocar patinetes y bicis eléctricas del margen norte al margen sur. Pero con los aparca-bicis convencionales no se matizó.
El bicicletero, sustituido a pesar del «continuo trasiego»
Ahora, dos años después, la confirmación por parte del propio regidor no es otra sino la de que el bicicletero localizado frente al hotel Inglaterra será un elemento del mobiliario urbano destinado a desaparecer por completo sin más estudio, para ser sustituida por una zona susceptible, muy probablemente, de ser ocupada por veladores para negocios de restauración que así lo soliciten al propio Consistorio.
«Antes de las obras, el margen norte de la Plaza Nueva poseía 53 aparcabicis en U invertida, con capacidad para más de un centenar de bicicletas que acomodaban un continuo trasiego», aseguran desde A Contramano, Asamblea de Ciclistas de Sevilla.
Desde la corporación ciclista achacan al gobierno de Sanz cómo no se ha repuesto «ni una sola plaza». Las dos estaciones de Sevici también han desaparecido. El plano del proyecto preveía, en el borde sur, una estación de esta clasificación y, además, varias zonas para bicicletas y patinetes eléctricos. En contraste, los ciclistas sevillanos protestan: «hoy no hay nada y nadie ha anunciado si lo habrá mañana».
En línea de sus argumentos, Sanz explicó que las terrazas, en caso de haberlas, se ubicarían en el área que antes ocupaban estos bicicleteros y los aparcamientos de patinetes eléctricos, porque «ese espacio tampoco servía para el disfrute vecinal. A Contramano reprocha estas afirmaciones apuntando que «un nutrido grupo de ciudadanos dejaban allí su bici para ir a trabajar o a estudiar en el centro».
«Que no sea lo primero que se retira»
«El Ayuntamiento ya está negociando con celeridad su explotación con el Hotel Four Seasons, el Hotel Inglaterra y el restaurante TerraViva. Los aparcabicis eran un obstáculo; ahora, 74 metros de estructura fija con mesas y sillas parecen ser un espacio diáfano, defienden desde la corporación ciclista.
Los ciclistas sevillanos le piden a José Luis Sanz que se repongan, de manera inmediata o al menos antes de que finalicen las obras en la plaza, los aparca-bicis retirados y las estaciones de Sevici. También que se informe de cuánto durarán las concesiones de las pérgolas y quién las gestionará, antes de adjudicarlas.
«Que la bici no sea lo primero que se retira en Sevilla cuando cualquier negocio quiere una terraza», culminan la petición desde la asamblea.


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