El Real Alcázar de Sevilla acomete una intervención de conservación de conservación preventiva, conservación curativa y mantenimiento de las carpinterías históricas del monumento, que durará tres años y abarcará 44 piezas del recinto.
Los trabajos cuentan con una inversión total de 229.849,13 euros, y se desarrollarán bajo la dirección y coordinación de la directora gerente del Real Alcázar, Ana Jáuregui.
Obras desde el XIV al XX
En total, las actuaciones abarcarán 44 piezas de distintos estilos y épocas, entre portalones, puertas y ventanas, ubicadas en el Palacio Gótico, Palacio Mudéjar, la fachada del Apeadero y la puerta de la muralla de acceso al Patio de Banderas. Las piezas objeto de intervención abarcan un amplio periodo histórico comprendido entre los siglos XIV y XX.
Asimismo, se actuará sobre el portalón exterior de la muralla que comunica con el Patio de Banderas, uno de los accesos históricos más emblemáticos del conjunto monumental.
Esta intervención supone además un hito dentro de las labores de conservación del Real Alcázar, ya que será la primera vez que el monumento acometa una actuación integral y planificada de conservación sobre esta puerta histórica, incorporándola por primera vez a un programa técnico continuado de revisión, mantenimiento y seguimiento especializado para garantizar su preservación futura.
Tres categorías de intervenciones
El servicio contempla tres categorías de intervenciones consecutivas. Durante los seis primeros meses se desarrollará una fase de actuación más profunda sobre piezas que hasta ahora no habían sido abordadas en anteriores programas de conservación.
Entre ellas destacan el portalón principal de la fachada de Pedro I, las celosías de las Salas de los Infantes del Palacio Gótico, las puertas y ventanales del Salón del Almirante y de la Capilla de los Mareantes, así como distintos elementos de acceso y mobiliario histórico vinculados a la Biblioteca y al Salón del Maestre.
Una vez restauradas, todas estas piezas pasarán a integrarse en un circuito regular de revisión y control trimestral, junto al resto de elementos incluidos en el programa. Además, cada seis meses serán sometidas a trabajos específicos de mantenimiento y conservación en función de las patologías detectadas.
Las labores previstas incluyen limpiezas especializadas, desinfecciones y desinsectaciones, fijación de elementos sueltos, reconstrucción de fragmentos desaparecidos, reintegraciones pictóricas y tratamientos de protección de las maderas y sus componentes decorativos, siempre bajo criterios de conservación preventiva orientados a evitar daños previsibles.
Del mismo modo, todas las actuaciones quedarán registradas mediante fichas técnicas individualizadas, una herramienta fundamental para el seguimiento continuo del estado de conservación de cada pieza y para la evaluación técnica de los tratamientos aplicados.



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