La evolución clínica de Leo García, un niño sevillano de 12 años que padece epidermólisis bullosa —conocida como piel de mariposa—, le ha permitido volver a disfrutar de la playa en la localidad gaditana de Chipiona.
El menor ha podido acercarse al mar y tener contacto con el agua en la orilla de la playa de Regla, un gesto que hasta ahora le resultaba complicado debido al dolor y a las lesiones cutáneas que le provoca esta enfermedad rara.
Según la información difundida por su entorno familiar, esta mejoría está relacionada con el tratamiento que recibe, denominado Vyjuvek, una terapia tópica orientada a favorecer el cierre de heridas y a mejorar la resistencia de la piel frente a la fricción y las ampollas.
La visita a la costa ha sido posible tras la evolución positiva de su estado, que ha reducido el impacto de las heridas abiertas y le ha permitido retomar pequeñas actividades cotidianas al aire libre.
La playa de Regla, donde se produjo el encuentro con el mar, es un enclave muy frecuentado del litoral gaditano y tradicionalmente vinculado a las propiedades del entorno marino.
El caso de Leo se ha convertido en un ejemplo de visibilidad de la epidermólisis bullosa, una enfermedad rara que afecta gravemente a la piel y condiciona la vida diaria de quienes la padecen.



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