Sevilla va camino de convertirse en un plató de cine. No en el plano positivo de cuando las instituciones dicen que se han logrado atraer muchos rodajes. Sino algo más a lo que pasa en Bulgaria donde el casco histórico de una ciudad como Sofía se suele cerrar habitualmente para rodajes de películas norteamericanas. Aunque en este caso el cierre de la Plaza Virgen de los Reyes para la fiesta social de la revista Escaparate es una idea autóctona.
No obstante, hasta los turistas asisten en la noche de este jueves 17 de septiembre incrédulos al espectáculo con sonido de cornetas incluido de la cena de gala que organiza la publicación sevillana por su veinte aniversario. Este sitio emblemático de la ciudad, en ese recodo que acaricia la Giralda y el conjunto catedralicio, se ha convertido en un ‹salón de eventos› donde centenares de personalidades disfrutan de los platos que le va sirviendo el cátering preparado para la ocasión.
A lo largo de la jornada ya han ardido las redes sociales con críticas que consideran que el Ayuntamiento de Sevilla no debería permitir este evento de ámbito privado en un espacio público y de tránsito. Aunque no es la primera experiencia de este tipo que sevillanos y turistas, los principales moradores del casco histórico,ven en los últimos tiempos donde multinacionales han acotado también otros espacios simbólicos: el Guadalquivir como hizo Netflix o Las Setas como hizo más recientemente Coca-Cola.
Al acto ha asistido (o así figuraba en su agenda) el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, quien es uno más de los centenares de invitados a este festejo de los Premios Escaparate que reúne a numerosas personalidades de distintos ámbitos de la ciudad como la cultura, el deporte o la nobleza.
Evidentemente, el evento ha generado disparidad de opiniones aunque son mayoría los que opinan que el Ayuntamiento de Sevilla no puede permitir que durante un día por completo se modifique un espacio tan especial y por donde pasa gente para una fiesta que hubiera sido más lógica celebrarla dentro de unos muros como por ejemplo en el Real Alcázar que se utiliza habitualmente para este tipo de eventos y esta noche no estaba copado por la Bienal.
Dará que hablar este coto vedado a los sevillanos de a pie y con intensos focos de colores proyectándose sobre la Catedral en una gala que desde fuera está siendo seguida por muchos turistas que se empiezan a acostumbrar a que Sevilla sea un plató que siempre ofrece una experiencia.
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