Vox ha encontrado en el debate sobre la nueva mezquita de Sevilla el tema del verano con el que posicionarse. Tras conocerse hace unos días que la Gerencia de Urbanismo no ve razones para hacer una consulta vecinal, los concejales de Vox en el Ayuntamiento de la capital hispalense han empezado una recogida de firmas al mismo tiempo que ha hecho un llamamiento a los vecinos a movilizarse.
Los concejales del grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Sevilla han visitado este lunes el barrio de la Oliva, en el Polígono Sur, para atender la «inquietud» vecinal. Se ha reunido con gente de la zona «contraria» a la construcción de una mezquita en el Polígono Sur, y han llamado a la movilización vecinal, al tiempo que han pedido respeto al «malestar generalizado» que ha provocado el mismo «en amplias zonas de la ciudad».
Un encuentro que se produce a escasas horas de que este asunto se aborde en la Comisión de Urbanismo de este martes, donde está previsto que se apruebe la licencia de obras al considerar que «no hacerlo sería incumplir la ley». El Gobierno local ya ha adelantado que, a tenor de los informes técnicos y jurídicos solicitados, el uso del proyecto es compatible con la calificación de la parcela y que «no concurren razones urbanísticas para exigir un procedimiento adicional de participación ciudadana», como había pedido el grupo municipal de Vox.
La «preocupación» vecinal
El portavoz de esta formación política, Gonzalo García de Polavieja, ha manifestado que este lunes han querido escuchar «de primera mano» a los comerciantes y vecinos de La Oliva, que les habrían trasladado su «preocupación» por una iniciativa que, según consideran, «puede alterar la convivencia y la identidad del Polígono Sur y toda su zona de influencia».
«Nuestra obligación como representantes públicos es estar a su lado, escuchar sus inquietudes y exigir que cualquier decisión de esta trascendencia se adopte con la máxima transparencia y contando con la opinión de los residentes. Aún hay tiempo para evitarlo», ha añadido el concejal al respecto.
García de Polavieja, que entiende que «aún hay tiempo para evitar que se conceda licencia al proyecto», ha considerado que los vecinos «tienen derecho a expresar pacíficamente su rechazo o sus dudas sobre la mezquita», y por eso, desde su formación «respetamos y apoyamos que se movilicen de manera cívica y democrática».
Vox afirma que la manifestación es una muestra de que existe un «malestar social» que las administraciones y, en especial, el Ayuntamiento «no pueden ignorar».



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