La primera rueda de prensa de la temporada 2026-2027 de Luis García Plaza ha dado mucho que hablar, y más aún teniendo en cuenta los mensajes que ha dejado el madrileño de cara a la galería. El míster blanquirrojo no considera que esté tirando un jarro de agua fría, pero que la ilusión no puede tapar la actualidad de un Sevilla que está inmerso en una situación económica complicada.
La previa del primer partido de liga ante el Rayo Vallecano ha servido para escuchar a Luis García Plaza responder las preguntas de los compañeros de la prensa. Tras dejar claro que le ha gustado la pretemporada, aunque haya tenido que tirar de la cantera y trabajar con una plantilla que luego no formará parte del primer equipo, ha evidenciado que el objetivo debe ser «no pasar apuros».
El mercado no ha cerrado y la plantilla sevillista necesita varios refuerzos, especialmente de mediocampo hacia arriba. Sin embargo, García Plaza ha aprovechado para comentar que ya ha estado en clubes con estas circunstancias y que no le pilla por sorpresa. Eso sí, hay que ser realistas y entender la situación actual de «uno de los mejores equipos de España y Europa, tal y como dicen los títulos».
El enganchón, por decirlo de alguna manera, aunque más bien ha sido un intercambio de opiniones contrarias, ha llegado cuando le tocaba preguntar a Tito González, de Mediaset. Al técnico madrileño no le ha gustado que su casi media hora de intervención se resumiera en un «jarro de agua fría», como ha comentado el histórico periodista sevillano.
García Plaza ha querido diferenciar ilusión de realismo: «Estamos en la situación en la que estamos. Tienen que venir más jugadores y, si no, pues pelearemos con estos al máximo. Tenemos muy claro quiénes somos. Y la afición puede estar ilusionada, pero hay que ser realistas».
El entrenador español vivió en primera persona el proceso frustrado de compra en junio. «Estamos en esta situación económica e iba a entrar un comprador. Dijo 120 millones de euros para hacer un equipo competitivo. Yo me dedico a entrenar, pero si no entra alguien, en el Sevilla la realidad es esta, luego sorpresas hay. Necesitamos a la afición y todos juntos vamos a hacerlo bien y va a ser una temporada bonita e ilusionante», resumía Luis García Plaza.
Estos detalles de coherencia son lógicamente bienvenidos entre la afición blanquirroja, porque los antecedentes, ya fuera con los entrenadores o, especialmente, con los directores deportivos -Antonio Cordón o Víctor Horta-, no eran esperanzadores.
Hasta el momento, el buen desempeño de José Ignacio Navarro, aunque resten más de dos semanas de mercado y falten piezas, y la lógica de Luis García Plaza es lo que invita a la afición sevillista a ilusionarse con una temporada medianamente normal.
La consigna es clara: no pasar apuros e intentar remar todos en la misma dirección. Si los refuerzos llegan, todo será más fácil, pero si la economía de guerra acaba imponiéndose, habrá que tirar de la vieja confiable en un club que se mantiene en pie por los de siempre, los aficionados.
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