Dejarse las llaves dentro, tener una avería en casa, que algún electrodoméstico deje de funcionar o cualquier problema de última hora puede costarte más de lo que piensas. Este tipo de servicios, denominados de ‹urgencia›, cuentan en muchas ocasiones con un suplemento extra en el precio de la factura que puedes evitar.
El momento y los nervios pueden hacerte recurrir al primer profesional que encuentras en Internet, sin comprobar previamente sus tarifas o las condiciones del servicio. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) asegura que recibe cada año miles de reclamaciones relacionadas con reparaciones urgentes, especialmente por precios abusivos y falta de información.
Cerrajeros, fontaneros o técnicos de asistencia pueden aplicar diferentes suplementos por desplazamiento, nocturnidad, fines de semana o por tratarse de un servicio urgente. Por ello, la OCU da una serie de pautas para que no caer en el engaño.
La OCU recomienda pedir siempre un presupuesto previo
Aunque se trate de un servicio de urgencia hay que pedir de antemano, al menos, el coste de los servicios de desplazamiento, mano de obra y cualquier otro concepto extra. Lo ideal sería conseguir un presuesto lo más completo posible antes de la visita. Además, recomienda no quedarse con un solo presupuesto sino pedir varios ya que el precio puede variar, y bastante.
Buscar profesionales de confianza
Si te ves envuelto en uno de estos problemas y necesitas recurrir a un profesional intenta siempre que sea de confianza (de tu barrio, conocido de la familia, recomendado por amigos…)
Para ello, es importante tener a mano una buena agenda de contactos de todo este tipo de servicios a los que recurrir en caso de urgencia, con la tranquilidad de que no vas a sufrir un engaño en la factura al incluir servicios extra que eleven de más el precio.
Cuidado con los anuncios que aparecen en Internet
La organización advierte que algunas empresas utilizan nombres de localidades para posicionarse en los buscadores y hacer creer al consumidor que está contactando con un profesional cercano, cuando en realidad puede tratarse de una centralita situada en otra ciudad. Esto puede traducirse posteriormente en costes elevados de desplazamiento.
De hecho, muchas empresas pagan por aparecer los primeros en los buscadores. Por ello, aconsejan recurrir a profesionales de confianza, solicitar varios presupuestos y consultar, en caso de tener, si el seguro del hogar cubre ese servicio o puede facilitar profesionales que lo lleven a cabo de forma especializada.
¿Qué hacer si la factura parece abusiva?
Una vez realizada la reparación, si el consumidor considera que la cantidad cobrada es abusiva, la recomendación es no firmar la factura. Eso sí, debe conservarla, aunque no esté firmada, ya que será necesaria para presentar una posible reclamación. También puede solicitar la hoja oficial de quejas y reclamaciones y acudir a los servicios de consumo.
Todas las reparaciones cuentan con garantía
Desde la Organización de Consumidores y Usuarios recuerdan que las reparaciones realizadas sobre productos a los que la garantía ya ha finalizado cuentan con una garantía de tres meses sobre el trabajo realizado.
Por último, la urgencia no elimina los derechos del consumidor. La OCU recuerda que el profesional debe informar de sus tarifas por escrito y que, si el precio no convence, el cliente puede rechazar el presupuesto una vez que el técnico se haya desplazado, abonando únicamente los gastos de desplazamiento que hubieran sido previamente acordados.
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