Viajar a bajo coste y con poca previsión puede ser una misión imposible en el próximo verano de 2027. El consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, ha querido alertar sobre el impacto de la guerra en Oriente Próximo en la carestía de los combustibles y augurado que de seguir así, los precios de los billetes registrarán la «mayor subida de la historia en Europa» el próximo verano, aunque no ha ofrecido datos precisos sobre la evolución que estima.
«Les animaría, si quieren volar el próximo verano, a reservar sus vacaciones tan pronto como sea posible, porque los precios van a disparar, aunque luego probablemente Europa los subsidiará», se ha quejado el directivo, asegurando que grandes aerolíneas como Lufthansa o Air France recibirán ayudas en ese escenario.
Suspensión de rutas con Bélgica
O’Leary ha anunciado la supresión de una veintena de rutas de su aerolínea desde Bruselas y Charleroi (a 50 kilómetros al sur de la capital belga) a partir del próximo fin de semana en represalia por el aumento de las tasas aeroportuarias decretadas por el Gobierno belga; una medida que supone la cancelación de los vuelos desde el aeropuerto internacional de Bruselas con Barcelona, Madrid, Valencia y Málaga.
De este modo, el aeropuerto de Bruselas sólo mantendrá operativa la ruta con Dublín durante este verano, mientras que el segundo aeropuerto de Bélgica, Charleroi, mantendrá una flota de 13 aviones para sus operaciones y suprimirá vuelos a Oviedo, Dubrovnik, Nimes y otros destinos europeos.
Aunque el consejero ha asegurado en una rueda de prensa en Bruselas que esta decisión no tendrá impacto en la plantilla, que será trasladada a otras bases en Eslovaquia o Hungría, medios belgas informan que los recortes anunciados por Ryanair en Charleroi se traducirán en la pérdida de 200 empleos basados en este aeropuerto.
Síguenos en redes






