La dimisión de Óscar Puente como ministro pasa fundamentalmente por las dos grandes tragedias ferroviarias que ha vivido España en los últimos nueve meses. La primera catástrofe fue el accidente de Adamuz, en el que 46 personas perdieron la vida el pasado 18 de enero de 2026. El miércoles 28 de octubre se produjo el accidente de Urda, con al menos 69 fallecidos, y que ha terminado por provocar la renuncia del ministro.
Adamuz, el principio del fin
Hace ya más de nueve meses un tren Iryo que iba de Málaga a Madrid y un Alvia que se dirigía a Huelva desde la capital colisionaron en Adamuz, Córdoba. El siniestro se produjo a las 19.43 horas de aquel fatídico y en las primeras horas ya comenzó a entenderse la magnitud de la tragedia. 46 personas murieron aquel día y más de un centenar quedaron heridas, con historias que siguen erizando la piel meses después del suceso.
Pese a que la investigación sigue activa, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) señaló en el mes de abril que el accidente se habría producido por una rotura de la vía. La justicia sigue adelante con las pesquisas para cerrar una investigación que lleva ya abierta más de nueve meses. Mientras tanto, las familias de los fallecidos han protestado en varias ocasiones en busca de respuestas y responsabilidades.
Urda y el «error humano» que costó 69 vidas
El 28 de octubre, hace una semana, se produjo el segundo accidente ferroviario consecutivo en la línea entre Madrid y Andalucía. En este caso el siniestro se produjo en Urda, Toledo. Un AVE que había salido de Madrid y se dirigía a Sevilla embistió por detrás a un tren Iryo que se encontraba detenido en la vía. La colisión se produjo a entre 160 y 200 kilómetros por hora, provocando la muerte de al menos 69 personas, aunque esta cifra podría aumentar.
Las causas parecen ser muy diferentes a las de Adamuz. Desde el primer momento, Puente habló de error humano. Solo unas horas después del siniestro la Cadena Ser y El País publicaron los audios de la conversación entre los maquinistas y la sala de control de ADIF. El responsable daba la orden de reanudar con marcha normal al AVE, cuando debería haberlo hecho con marcha a la vista para evitar la colisión. Aunque la investigación determinará las causas exactas de la tragedia.
Una relación complicada con Andalucía
Entre ambos accidentes se llega a la cifra de 115 muertos en solo nueve meses en la alta velocidad. Ambos en la misma vía: la que une Madrid con Andalucía. Pese a que Puente ha repetido en varias ocasiones que esta infraestructura no está abandonada, en menos de un año se han producido dos tragedias con víctimas mortales que han hecho que líderes como Juanma Moreno pongan en duda la seguridad de la alta velocidad en este tramo. Además, el paro de la circulación ha afectado a miles de viajeros en fechas señaladas.




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