El incendio forestal declarado el pasado domingo en el paraje Rincón del Membrillo, en el término municipal de Almonte (Huelva), dentro del entorno del Parque Nacional de Doñana, ya afecta a un perímetro superior a las 300 hectáreas. Aunque no toda la superficie ha resultado calcinada, el avance del fuego mantiene en alerta a los equipos de extinción y a las autoridades ambientales por tratarse de una de las áreas ecológicas más sensibles de Andalucía.
Pese a la gran afección que han provocado las llamas, el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias en funciones de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha anunciado que el incendio ha quedado «estabilizado». Sanz confía en que «finalmente haya una parte de la zona afectada que no se haya quemado» y ha señalado que el estudio permitirá «seguramente que una gran parte de las zonas afectadas podrán regenerarse de manera natural».
El Plan Infoca continúa trabajando tras estabilizar el incendio, que permanece confinado tras varias jornadas de intenso operativo. Durante este martes han participado en las labores de extinción cerca de 130 bomberos forestales, técnicos de operaciones, agentes medioambientales y siete vehículos autobomba. A lo largo del día también actuaron diez medios aéreos, entre ellos helicópteros pesados, aviones anfibios y un avión de coordinación del Ministerio para la Transición Ecológica. Con la llegada de la noche, las aeronaves se retiraron, mientras los efectivos terrestres siguieron desplegados sobre el terreno.
El terreno y las condiciones meteorológicas dificultan la extinción
La evolución del incendio está marcada por las dificultades de acceso a algunas zonas y por las condiciones meteorológicas, especialmente el viento, que ha complicado las tareas de control. Así lo explicó el consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa en funciones de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, quien destacó los avances logrados durante la jornada.
Según detalló, el incendio actúa principalmente sobre los flancos izquierdo y derecho del perímetro afectado, mientras que la zona central se encuentra más controlada. Las características del terreno están condicionando también la evolución de las llamas. El flanco derecho avanza hacia áreas de marisma, mientras que el izquierdo se dirige hacia dunas y playa, espacios donde el fuego podría perder intensidad de forma natural al encontrar menos vegetación combustible.
Preocupación por el impacto ambiental del incendio
La preocupación se centra especialmente en el impacto ambiental del incendio dentro de Doñana. La Estación Biológica de Doñana-CSIC mostró este martes su inquietud por la afección a las dunas y corrales de Marismillas, situados en el sector suroeste del parque nacional. Se trata de una zona considerada clave para la biodiversidad y hábitat de numerosas especies protegidas.
Por el momento, las autoridades mantienen abiertas todas las hipótesis sobre el origen del fuego, aunque desde la Junta de Andalucía apuntan a indicios que podrían señalar una posible intencionalidad. Antonio Sanz aseguró que las circunstancias en las que se inició el incendio —la hora, el lugar y la coincidencia con otros fuegos registrados en la zona— hacen pensar en esa posibilidad, aunque recalcó que la investigación sigue en marcha y que todavía no existen conclusiones definitivas.



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