El incendio forestal declarado en el municipio almeriense de Los Gallardos ha pasado a formar parte de los episodios más trágicos de la historia de España. Con un balance provisional de al menos 12 víctimas mortales, el siniestro se convierte en el incendio más mortífero registrado en las últimas cuatro décadas y figura entre los que más vidas se han cobrado desde que existen registros recientes.
La magnitud de la tragedia solo encuentra precedentes en dos grandes incendios ocurridos a finales del siglo pasado: el de Lloret de Mar (Girona), en 1979, y el de La Gomera, en 1984, ambos con un número de fallecidos superior al registrado hasta el momento en Almería.
Una tragedia sin precedentes desde 1984
Hasta ahora, el incendio más grave ocurrido en España en lo que va de siglo era el de Riba de Saelices (Guadalajara), declarado en julio de 2005. Aquel fuego causó la muerte de once personas —dos agentes medioambientales y nueve integrantes de los equipos de extinción— mientras combatían las llamas originadas, según la investigación, por una barbacoa mal apagada.
El incendio de Los Gallardos supera esa cifra y se convierte en el más letal desde el ocurrido en La Gomera hace 40 años, situándose además entre los tres incendios forestales con mayor número de víctimas mortales registrados en España.
Los incendios con más víctimas en España
El episodio más trágico del que se tiene constancia en las últimas décadas continúa siendo el incendio de Lloret de Mar (Girona), en 1979. Aquel fuego, que afectó a una zona boscosa entre las urbanizaciones de Lloret Blau y Pinars, acabó con la vida de 21 personas, entre ellas nueve menores.
Cinco años después, en 1984, un nuevo incendio forestal sacudió la isla canaria de La Gomera. El fuego, declarado en la zona del Roque de Agando, provocó la muerte de 20 personas y quedó grabado como una de las mayores catástrofes forestales del país.
Con al menos 12 fallecidos, el incendio de Los Gallardos entra de lleno en la lista de los siniestros forestales más mortíferos ocurridos en España. La tragedia devuelve al primer plano el impacto humano que pueden alcanzar este tipo de emergencias y rompe una tendencia de cuatro décadas sin incendios con un balance de víctimas tan elevado.


Síguenos en redes







