La prevención de grandes incendios forestales en la provincia de Málaga vuelve a sus raíces, pero incorporando la última tecnología. Ante la amenaza constante de los fuegos estivales y el paulatino abandono del campo, el sector ganadero propone extender el uso de las denominadas ‹cabras bomberas›. Un sistema de desbroce natural que ya cuenta con un modelo pionero en Benarrabá, en plena Serranía de Ronda, donde la innovación digital está revolucionando el pastoreo tradicional.
Cercas invisibles controladas desde el smartphone
En el municipio de Benarrabá, el rebaño de cabras encargado de limpiar el monte público ya no necesita de vallas físicas ni de jornadas agotadoras a pie de campo para el pastoreo continuo. Gracias a la implantación de un proyecto tecnológico, los animales llevan collares digitales equipados con localización GPS que se gestionan directamente a través de una aplicación móvil.
Desde la pantalla del teléfono, se delimita un perímetro virtual específico —actualmente de 33 hectáreas dentro de una masa forestal de 600— en las zonas estratégicas donde se requiere eliminar la vegetación seca. Cuando una cabra se aproxima a la frontera invisible asignada, el collar emite un sonido de advertencia que la invita a retroceder de forma segura y respetuosa con el bienestar animal.
Un alivio para el cabrero y un ahorro para los municipios
Esta iniciativa representa una solución sostenible frente a la acumulación de matorral en las sierras malagueñas. Las cabras actúan como un cortafuegos biológico permanente, limpiando carriles y cortafuegos de manera mucho más económica que las labores mecánicas tradicionalmente contratadas, cuyos efectos suelen desaparecer a los dos años por el rebrote de la vegetación.
Asimismo, el sistema ha supuesto un cambio radical en las condiciones de trabajo de los pastores. La posibilidad de rastrear y controlar al rebaño en tiempo real mediante el dispositivo inteligente reduce el desgaste físico diario, facilitando la supervisión de la salud del rebaño y permitiendo verificar en cuestión de minutos que no falta ningún ejemplar.
Un modelo sostenible para exportar a toda la provincia
Tras varios meses de funcionamiento con resultados altamente satisfactorios, la meta en Benarrabá es seguir escalando el proyecto hasta alcanzar las 300 cabras, distribuyéndolas en pequeños grupos por diferentes parcelas del monte según la época del año y las necesidades de prevención.
Ante la efectividad demostrada en la Serranía de Ronda, la propuesta aspira a convertirse en una referencia para otros ayuntamientos y montes públicos de Málaga. Se trata de una alianza clave entre tecnología, conservación del medio ambiente y apoyo al sector primario que no solo protege nuestros bosques frente al fuego, sino que también contribuye a fijar población en los municipios del interior.



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