La Guardia Civil ha puesto en marcha una oficina específica en el puesto de Garrucha, ubicado en la calle Mayor de la localidad, para atender a los familiares de las personas desaparecidas tras el grave incendio declarado este jueves en el entorno de Los Gallardos. El balance provisional del siniestro asciende a once fallecidos y ocho heridos, de los que cuatro permanecen en estado grave.
El principal objetivo de este dispositivo es facilitar la identificación de las personas desaparecidas mediante la recogida de denuncias y la obtención de muestras de ADN de sus familiares directos. Con ello, los investigadores pretenden acelerar el proceso de identificación de las víctimas mientras prosiguen las tareas de extinción del incendio.
Llamamiento a los familiares
La Guardia Civil ha solicitado la colaboración de los familiares directos de las personas cuyo paradero aún se desconoce para que acudan a esta oficina. La intención es avanzar de forma paralela tanto en la localización e identificación de las víctimas como en las actuaciones que todavía se desarrollan sobre el terreno.
Las víctimas quedaron atrapadas en sus vehículos
Según las primeras investigaciones, las once personas fallecidas, que serían de nacionalidad extranjera y aparentemente de origen británico, fueron localizadas en el interior de varios vehículos en el entorno del municipio de Bédar.
Todo apunta a que intentaban escapar de las llamas que amenazaban distintos cortijos y viviendas dispersas de la zona. Sin embargo, optaron por un camino alternativo al recomendado por los servicios de emergencia y terminaron adentrándose en una rambla que, debido al avance del fuego, se convirtió en una trampa de la que no pudieron salir.
Cuatro heridos serán trasladados a Sevilla
En cuanto a los heridos más graves, presentan quemaduras de diversa consideración. Está previsto que sean evacuados en helicóptero desde el Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería hasta el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla para recibir atención especializada.
Por su parte, el consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, ha descrito el suceso como «un terrible incendio muy complejo», al desarrollarse en un área con numerosos diseminados y viviendas enclavadas en terreno forestal. Asimismo, ha destacado que la rápida propagación de las llamas obligó a confinar el municipio de Bédar, una medida que, según ha señalado, contribuyó a evitar consecuencias aún más graves.



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